El US Open perdió a su máxima figura antes de que comenzara el torneo. Jannik Sinner, número uno del mundo, confirmó este viernes que no jugará el Grand Slam de Nueva York debido a que todavía no logró recuperarse por completo de la lesión en su rodilla derecha.
El italiano, que llegaba como uno de los grandes candidatos al título, decidió no arriesgar y continuar con su recuperación después de comprobar que todavía necesita más tiempo para volver a competir al máximo nivel.
Sinner comunicó su decisión a través de sus redes sociales y reconoció la tristeza que le provoca perderse una cita tan especial. “Estoy muy triste y decepcionado, ya que Nueva York tiene un lugar especial en mi corazón”, expresó el italiano, que también contó que había vuelto a entrenarse en Montecarlo durante los últimos días, pero que junto a su equipo entendieron que todavía no estaba listo.
Una lesión que volvió a decirle que no
La ausencia de Sinner no llega de manera inesperada. El número uno del ranking ya se había bajado de los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati como consecuencia de las molestias en su rodilla derecha, por lo que su presencia en Nueva York había comenzado a estar en duda.
El italiano no disputa un partido oficial desde la final de Wimbledon, donde derrotó a Alexander Zverev y conquistó su quinto título de Grand Slam. Desde entonces, su prioridad pasó a ser la recuperación física.
Ahora, con el US Open a la vuelta de la esquina, Sinner tomó la decisión definitiva: no estará en Flushing Meadows y deberá continuar trabajando para regresar sin poner en riesgo su estado físico.
La baja del número uno abre una puerta enorme para el resto de los protagonistas. El cuadro masculino tendrá un condimento inesperado y mucho más abierto de lo que se imaginaba semanas atrás.
Uno de los grandes beneficiados será Carlos Alcaraz, que confirmó apenas un día antes su regreso al circuito después de varios meses alejado de las canchas por una lesión en la muñeca derecha. El español llegará a Nueva York para defender el título conseguido en 2025, cuando justamente derrotó a Sinner en la final.
También aparece en primera línea Alexander Zverev, número dos del mundo y reciente campeón de Roland Garros, además de un Novak Djokovic que, a sus 39 años, continúa persiguiendo nuevos récords y buscará sumar otro Grand Slam a una carrera histórica.
La ausencia de Sinner, sumada al regreso de Alcaraz, transforma el escenario y promete un US Open mucho más imprevisible. El italiano había sido protagonista de las últimas grandes batallas del tenis mundial, pero esta vez deberá mirar el torneo desde afuera.