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El vóley neuquino celebró sus 60 años en la historia del deporte neuquino en el Espacio Duam

Más de 300 personas participaron del Encuentro del Voleibol en la provincia 1966-2026, organizado por la Confederación Neuquina del Deporte. La noche cerró con un reconocimiento a nueve pioneros de la disciplina en la provincia.

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Vóley neuquino: 60 años de pasión y reencuentros inolvidables

Hay noches que no se juegan en una cancha, pero se viven con la misma intensidad que un quinto set. Así fue el viernes 6 de noviembre en la sala Tromen del Espacio Duam, donde el vóley neuquino se reunió para celebrar sesenta años de historia bajo un lema que lo dice todo, "Un sueño, una pasión".

La Confederación Neuquina del Deporte, representada por su presidente, Marcos López, fue la organizadora del encuentro y encabezó el homenaje a la historia del vóley provincial. Más de 300 personas, jugadores y jugadoras de todas las épocas, entrenadores, árbitros, dirigentes, familias y amigos que colmaron la sala para transformar el encuentro en una verdadera fiesta del vóley.

Una noche de reencuentros

Hubo reconocimientos y aplausos, pero sobre todo hubo abrazos. Compañeros de equipo que no se veían desde hacía años volvieron a encontrarse; rivales de tantas tardes de gimnasio compartieron mesa y recuerdos. Las fotos pasaron de mano en mano y de celular en celular, y más de una lágrima apareció cuando la historia empezó a contarse en voz alta. Porque detrás de cada pelota que cruzó la red en estos sesenta años hay nombres, clubes, viajes al interior, torneos provinciales y una comunidad que sostuvo el deporte con esfuerzo y cariño, muchas veces sin más recompensa que el placer de jugar.

Vóley neuquino: 60 años de pasión y reencuentros inolvidables

Lo que el vóley nos enseñó

Cada asistente recibió un diploma conmemorativo con un texto que resume el espíritu de la noche. Allí, el vóley aparece como maestro: el que regaló amigos, el que enseñó a perder y a buscar revancha, a darle confianza al de al lado y a entender que en la cancha nadie suplanta a nadie, porque todos se complementan. Un texto que muchos leyeron en silencio y que terminó con dos palabras que se repitieron toda la noche: "Gracias, Vóley".

Nueve pioneros, una misma huella

El momento más emotivo llegó al cierre, con la mención especial a nueve pioneros del voleibol provincial. Mujeres y hombres que, cuando el vóley neuquino era apenas un sueño, se animaron a armar los primeros equipos, a organizar los primeros torneos y a abrir el camino que hoy recorren miles de deportistas en toda la provincia.

La sala entera se puso de pie para devolverles, en un largo aplauso, algo de todo lo que dieron. Un legado que sigue en juego El encuentro llega en un año de nuevos desafíos para la disciplina, con una Federación que trabaja para volver a integrar al vóley de toda la provincia y fortalecer la competencia entre la capital y el interior. Mirar hacia atrás, en ese contexto, fue también una manera de tomar impulso. Sesenta años después, el vóley neuquino demostró que su mayor fortaleza sigue siendo la misma de siempre: su gente. Y que, como dice el diploma, se lo quiere porque es parte de cada uno. Gracias, Vóley.

Nueve pioneros, una misma huella. Los integrantes de la promoción 1971

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