Neuquén estuvo presente, durante la semana, en Estados Unidos, y, particularmente, en la Meca petrolera de occidente, Houston; allí, el gobernador Rolando Figueroa y los intendentes Mariano Gaido (capital) y Claudio Larraza (Plaza Huincul) impulsaron todo lo posible las nuevas inversiones, y, claramente, se afirmó lo que se considera política de Estado, con un horizonte que augura el agua como principal recurso tras el petróleo.
“Incrementar la superficie de tierra bajo riego es fundamental, como el cuidado y la optimización del uso del agua, y la posibilidad de trabajar en la construcción de distintas carreteras para que el turismo fluya en distintos lugares de la provincia”, expresó, entre otros conceptos, Figueroa en su última disertación en la Meca estadounidense; y no hizo más que reafirmar un tema que estuvo muy presente, pues, el agua, será importante aquí y en todo el mundo, como un recurso natural escaso, y, por ende, muy valioso.
Las posibilidades van por el lado de ampliar la cantidad de superficie bajo riego, y mucho más. De lo ocurrido en estos días, el anuncio clave ha sido sin duda la posible vinculación que se puede hacer entre la industria petrolera y el recurso hídrico, toda vez que se mencionó la estrategia de alentar el uso del agua, reciclada tras utilizar en el fracking, para el riego: Es algo que todavía no se ha hecho, pero que es técnicamente posible, y, por supuesto, una chance para aprovechar al máximo la industria en la contracara cultural de su historia, ya que, en lugar de contaminar, contribuiría a fertilizar.
En paralelo con los planes presentes y futuro para un mejor y más intensivo uso del agua en el territorio de la provincia, se trabaja en mejorar también su uso más natural e indirecto, como parte del generoso paisaje que contribuye a la industria turística: De ahí la importancia que se le asigna, y la vinculación con el mismo tema, al despliegue de inversiones en infraestructura, particularmente, con las rutas.
En este aspecto también la provincia avanzó con la industria petrolera, acordando un financiamiento concreto que reforzará las partidas destinadas por el Tesoro provincial, y por organismos internacionales de crédito. “Todo lo que estamos invirtiendo en infraestructura tiene que ver con el desarrollo futuro”, dijo Figueroa este sábado en Houston, después de destacar el orden macroeconómico que le reconoce al gobierno de Javier Milei.
Figueroa fue puntual en ese tema, al asignarle a la gestión nacional el logro de “equilibrar la macro, y comenzar a trazar la nueva normativa de la Ley de Hidrocarburos, tratando de tomar la experiencia de provincias que sabían más en este aspecto, como Neuquén”.
El otro tema a rescatar de lo ocurrido en la vidriera internacional en la que se muestra, cada vez con mayor frecuencia, la provincia, es el de la seguridad jurídica. Como se sabe, es un punto esencial para las inversiones, aquí y en cualquier otro lugar del mundo; y no es para nada fácil sostenerlo, con acciones concretas, más allá de lo conceptual y declamatorio.
Una muestra de esto se ha tenido en estos días, con la concurrencia de hechos vinculados a toma de tierras, un tema en el que se suelen confundir las necesidades con los delitos contra la propiedad; pero también es importante observar cómo, en la Justicia, se avanza en esta cuestión de las garantías para la seguridad jurídica, que pasan también por castigar con severidad hechos de corrupción, alentados a veces desde el Estado, y otras veces desde organizaciones políticamente vinculadas a alguna gestión que el Estado ha atravesado.
En Neuquén, esto está caliente en la agenda. Hay dos ejemplos concretos: los funcionarios (del gobierno de Omar Gutiérrez) que irán a juicio por beneficiar indebidamente a una cooperativa vinculada a organizaciones sociales y políticas; y otra causa, de estafas con loteos y viviendas, que tiene enfocados como posibles culpables a representantes de otra cooperativa muy vinculada a los gobiernos provinciales, la famosa de las 127 hectáreas. El esclarecimiento pleno de estos casos también ayudaría a consolidar la “seguridad jurídica” que los inversores reclaman todo el tiempo.
Así, es un poco cierto que todo tiene que ver con todo, como se dice muchas veces en el periodismo; y la posibilidad del agua como gran recurso en el futuro (será recurso económico solo cuando empiece a usarse plenamente) está vinculada a la mayor infraestructura, a la consolidación de la seguridad jurídica, y al crecimiento de la industria turística y del conocimiento, relacionado esto con una mejor y más intensa educación popular.