Central Puerto confirmó su desembarco en Vaca Muerta con un ambicioso plan de inversión que podría alcanzar los US$ 600 millones y marca un giro estratégico para una de las principales empresas eléctricas del país. La compañía busca expandirse hacia el negocio petrolero mediante el desarrollo de shale oil en la Cuenca Neuquina.
La firma anunció la compra del 100% de las acciones de Patagonia Energy SA (PESA), titular de los bloques Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, ubicados en la ventana de petróleo no convencional de Vaca Muerta. La operación se cerró por US$50 millones e incluye una licencia de explotación vigente hasta 2031.
El CEO de la compañía, Fernando Bonnet, explicó ante inversores que la decisión forma parte de una estrategia de diversificación. Según señaló, la empresa buscará aprovechar su experiencia en infraestructura energética para expandirse hacia el upstream petrolero.
La apuesta inicial estará centrada en un programa de reducción de riesgos que contempla la perforación de dos o tres pozos piloto en los bloques adquiridos. Para esa etapa, Central Puerto trabajará junto a una empresa estadounidense especializada en shale, que brindará asistencia técnica en la perforación y evaluación de recursos.
La compañía considera que los activos adquiridos presentan ventajas competitivas por su ubicación cercana a áreas con actividad consolidada de shale oil, el bajo costo de ingreso por acre y la existencia de infraestructura operativa disponible, incluida una planta de tratamiento con capacidad para procesar 1.900 barriles diarios.
Según detalló Bonnet, los estudios geológicos realizados sobre información de perforaciones convencionales previas muestran evidencias sólidas sobre el potencial hidrocarburífero de los bloques. La evaluación incluyó el trabajo de especialistas internacionales en recursos no convencionales.
Central Puerto reconoció que el ingreso al negocio de petróleo y gas representa un cambio profundo para una empresa históricamente enfocada en generación eléctrica. Por ese motivo, la prioridad estará puesta en adquirir experiencia operativa y reducir riesgos antes de avanzar hacia desarrollos masivos.
La empresa todavía no definió el desembolso total de la primera etapa, aunque estimó que cada pozo piloto demandará inversiones cercanas a los US$17 millones, en línea con los costos actuales de perforación en la cuenca neuquina.
Más allá del desarrollo inicial, la compañía adelantó que evalúa nuevas oportunidades de expansión en Vaca Muerta y no descarta sumar futuras áreas en la Cuenca Neuquina. El objetivo es construir una posición de largo plazo dentro del negocio del shale argentino.
Con esta movida, Central Puerto se suma al creciente grupo de compañías que buscan capitalizar el potencial de Vaca Muerta, una formación que se consolidó como uno de los principales motores de inversión energética de la Argentina.