La Cuenca Neuquina se consolidó como el principal destino de las inversiones del sector hidrocarburífero argentino. Durante 2025 concentró el 89% del capital destinado al upstream, una participación récord que refleja el creciente protagonismo de Vaca Muerta en la producción nacional de petróleo y gas.
Así lo señala un informe de la consultora Economía & Energía, dirigida por Nicolás Arceo, que muestra cómo el desarrollo del shale modificó por completo el mapa de inversiones del país.
Mientras en 2016 la Cuenca Neuquina captaba el 62% de los desembolsos del sector, nueve años después esa participación escaló al 89%, desplazando a otras cuencas tradicionales como el Golfo San Jorge, que redujo su participación del 27% al 8%.
En términos absolutos, las inversiones en la Cuenca Neuquina más que se duplicaron en ese período, al pasar de US$ 4.182 millones en 2016 a US$ 10.892 millones en 2025, impulsadas por el crecimiento sostenido de los proyectos no convencionales.
A nivel nacional, la inversión total en exploración y producción de hidrocarburos alcanzó los US$ 12.243 millones durante 2025. Si bien representó una caída del 4,6% respecto del año anterior, el monto superó en US$ 688 millones las previsiones que habían realizado las compañías para ese ejercicio.
El informe también refleja un cambio en la orientación de las inversiones. Los desembolsos destinados a perforación y reparación de pozos de petróleo crecieron 5% interanual y alcanzaron los US$ 6.308 millones, mientras que las inversiones dirigidas al desarrollo de gas natural retrocedieron 3%, hasta los US$ 1.640 millones. La diferencia confirma que el shale oil se convirtió en el principal motor de expansión de la actividad en Vaca Muerta.
El liderazgo de la Cuenca Neuquina se explica por el fuerte crecimiento de la producción. En mayo de 2026, el shale oil alcanzó un nuevo récord histórico de 623.000 barriles diarios, un 39% más que un año antes, y ya representa el 69% de toda la producción de petróleo del país. Gracias a ese desempeño, la producción nacional llegó a 904.000 barriles diarios, el mayor nivel registrado hasta el momento.
La expansión también se observa en el gas no convencional. Durante mayo, la producción de shale gas alcanzó los 95 millones de metros cúbicos diarios, con un incremento interanual del 20%, equivalente al 59% de la producción nacional. Además, en los primeros cinco meses del año se conectaron 81 nuevos pozos gasíferos, casi el doble que en igual período de 2025.
El estudio destaca que la mayor actividad está acompañada por una fuerte concentración de las inversiones en un grupo reducido de operadores. Para 2026, YPF lidera ampliamente el mapa inversor con el 45% de los desembolsos previstos para desarrollos no convencionales y participación en cinco de las diez áreas que recibirán mayor inversión durante el año. Detrás se ubican Tecpetrol, con el 10%; Pluspetrol, con el 9%; Vista Energy, con el 8%; y Pan American Energy, con el 5%.
Otro de los factores que explican las perspectivas de crecimiento es la ampliación de la infraestructura de transporte. La expansión del sistema de Oldelval y la puesta en marcha del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) permitirán incrementar significativamente la capacidad de evacuación de crudo desde la Cuenca Neuquina.
Según las proyecciones, hacia fines de 2027 el sistema podrá transportar hasta 1,44 millones de barriles diarios, eliminando uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento de la producción.
Para la consultora, la combinación de mayores inversiones, expansión de la infraestructura y crecimiento sostenido del shale consolida a la Cuenca Neuquina como el principal polo energético del país y el eje sobre el que se apoyará el incremento de las exportaciones de hidrocarburos y el ingreso de divisas en los próximos años.