En marzo de 2026, la cuenca neuquina alcanzó un hito histórico que vuelve a poner a Vaca Muerta en el centro de la escena energética mundial: 2.616 etapas de fractura, superando el récord anterior de mayo de 2025. Este aumento representa no solo un récord mensual, sino una consolidación del acelerado crecimiento de la producción de shale en la región, que promete seguir marcando el paso en los próximos años.
El presidente de la Fundación Contactos Energéticos, Luciano Fucello, destacó que este número refleja el "crecimiento explosivo" de Vaca Muerta. Este nuevo récord supera en 28 etapas el anterior, lo que demuestra que la cuenca sigue evolucionando a un ritmo sin precedentes.
Según Fucello, si la tendencia se mantiene, 2026 podría cerrar con alrededor de 28.000 fracturas, lo que representaría un incremento cercano al 20% en comparación con el año anterior, consolidando aún más a Vaca Muerta como uno de los yacimientos de shale más relevantes a nivel global.
Este récord en las fracturas también se corresponde con el fuerte impulso que están imprimiendo las operadoras líderes del sector. YPF, Vista, Shell y Tecpetrol, entre otras, son las principales responsables de este crecimiento, con un enfoque estratégico en proyectos clave de infraestructura y nuevas perforaciones.
Las operadoras a la vanguardia
Las operadoras que lideraron el ranking de etapas de fractura en marzo son las principales impulsoras de la expansión de la cuenca neuquina. YPF se destacó con 1.116 etapas de fractura, seguida por Vista con 281, Pluspetrol con 224 y Shell con 156. Tecpetrol, otra de las grandes jugadoras, también marcó un paso firme con 138 etapas de fractura, consolidándose como uno de los actores clave en la operación del shale neuquino.
La expansión de proyectos de infraestructura ha sido una de las claves para esta aceleración. Las inversiones de YPF, Vista y Tecpetrol en nuevas perforaciones, así como en la optimización de rutas logísticas, han permitido reducir costos y aumentar la eficiencia operativa. El esfuerzo conjunto entre las operadoras y el gobierno provincial, que promueve un fideicomiso público-privado para fortalecer la infraestructura, está creando las bases para que Vaca Muerta siga creciendo sin obstáculos.
No menos importante es el papel de las empresas que proveen los servicios de fractura, quienes también han demostrado un crecimiento significativo en 2026. Halliburton, el líder del sector, registró 1.147 etapas de fractura en marzo, mientras que SLB (anteriormente conocida como Schlumberger) sumó 600, Calfrac 382, Tenaris 263 y SPI 224. La capacidad de estas compañías para ofrecer equipos y tecnología de vanguardia es clave para sostener el ritmo de expansión de Vaca Muerta, especialmente en un contexto de alta competencia global.
El enfoque tecnológico es fundamental, ya que las operadoras están comenzando a migrar a equipos alimentados con gas natural, lo que no solo reduce los costos operativos, sino que también promueve una transición hacia fuentes de energía más limpias dentro del mismo proceso de extracción. Este cambio promete tener un impacto a largo plazo tanto en la eficiencia de las operaciones como en la sustentabilidad del modelo de fracking.
Aunque en febrero de 2026 se registró un ligero descenso en las fracturas (2.371 etapas), el repunte de marzo reafirma el crecimiento sostenido del sector. A pesar de los pequeños retrocesos, el nivel de producción sigue estando muy por encima de las cifras de 2024, cuando el promedio mensual rondaba las 2.000 etapas. De mantenerse este ritmo, se prevé que en 2026 se logre una producción cercana a las 28.000 etapas, lo que confirmaría el crecimiento del desarrollo no convencional en Vaca Muerta y su consolidación como uno de los pilares de la economía argentina.
El perfil de producción también está marcado por la fuerte inclinación hacia el petróleo. Con el 85% de las etapas de fractura orientadas a pozos petroleros, los precios internacionales del crudo y la alta rentabilidad de los proyectos están impulsando el sector. La región continúa siendo un refugio atractivo para las inversiones, no solo por la calidad de sus recursos, sino también por los avances tecnológicos y la mejora en las condiciones logísticas que permiten optimizar los costos de producción.
Con una producción que sigue en ascenso, Vaca Muerta se posiciona como el principal motor energético de Argentina. En términos de producción de petróleo, la provincia de Neuquén alcanzó los 603.793 barriles diarios en febrero de 2026, con un incremento interanual del 30,36%. Aunque se registró una ligera caída en comparación con enero, el crecimiento acumulado del primer bimestre de 2026 es un 31,23% superior al mismo período del año pasado.
En cuanto al gas, la producción diaria fue de 97,79 millones de metros cúbicos, con un aumento interanual del 0,18% y un incremento mensual del 7,14%. La cuenca no convencional sigue predominando en la matriz productiva, con el 96,92% de la producción de petróleo y el 90,01% del gas provenientes de este tipo de yacimiento.