El mayor obstáculo no parece ser la falta de interés, sino aquello que podría perder si diera el paso. Adrián Suar admitió que la actividad pública lo seduce y que también imagina un posible lugar en Boca. Sin embargo, antes de avanzar, evalúa un costo personal que todavía no está dispuesto a pagar.
Durante una entrevista con Luis Novaresio en A24, el productor reconoció el deseo sin convertirlo en un anuncio: “Si yo tuviese el talento para hacer política, en un momento de mi vida me encantaría, pero no tengo ese talento”. Casi de inmediato, dejó en claro que la vocación existe: “La política me encanta. Yo soy un hombre político, me encanta”.
El entusiasmo, de todos modos, no le impide distinguir entre interés y capacidad de gestión. Esa diferencia apareció cuando Novaresio llevó la charla al terreno de Boca: “A veces hay que tener cuidado quiénes son los que van... te puede gustar la política y no saber gestionar. Y Boca no creo que sea para mí. Me encantaría por el amor que le tengo a Boca y le podría aportar”.
Más que una candidatura concreta, lo que expuso Adrián Suar fue el dilema entre intervenir y proteger lo construido a lo largo de su carrera. Al explicar su cautela, señaló: “La honra se te diluye. La honra que uno, el nombre, el bueno. Y eso todavía no lo estoy por entregar, porque me construí mucho para ser más o menos una persona que construya un nombre”.
La puerta, aun así, no quedó completamente cerrada. El actor y empresario evitó fijar plazos, cargos o pasos inmediatos, pero aceptó que podría reconsiderarlo si apareciera el contexto adecuado: “No descarto en algún momento de mi vida. Si se aliñaran todos los planetas, decir ‘ahora se da’”.
Su reflexión también alcanzó el enfrentamiento de quienes gobiernan con la prensa. Desde su experiencia al frente de un medio, sostuvo: “Generalmente todos los que han intentado ir tan fuerte contra los medios, contra los periodistas, la historia dice hasta ahora, que pasarán 22 meses, 32, 29... y no se puede”.
Frente al malestar que pueden provocar las críticas, Adrián Suar eligió poner el resultado por encima de cualquier disputa: “Puedo entender que, en el vértice del poder, te enloquezca que hablen mal de vos. Pero a la gestión buena no le gana nadie”. Por ahora no hay una postulación en marcha, pero su respuesta dejó una posibilidad flotando: si alguna vez siente que puede gestionar sin comprometer su nombre, el salto podría dejar de ser una fantasía.