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La confesión del Indio Solari antes de morir sobre su hijo: "Me quedó pendiente..."

El Indio Solari habló pocas veces de Bruno, pero una confesión reveló una cuenta pendiente.

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Domingo, 07 de junio de 2026 a las 12:38
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La muerte del Indio Solari volvió a abrir una zona que él siempre eligió proteger: su vida familiar. Entre tantas frases recuperadas, una confesión sobre Bruno, su único hijo, volvió a tocar una fibra muy íntima. El músico había contado cómo lo cambió la paternidad y cuál era esa pequeña deuda afectiva que le había quedado.

Durante décadas, Carlos Alberto Solari construyó una figura pública enorme, pero al mismo tiempo mantuvo su mundo privado lejos de cualquier exposición. Esa decisión también alcanzó a Bruno, nacido de su relación con Virginia Mones Ruiz, la mujer que lo acompañó durante más de 40 años. El joven creció sin ocupar el lugar mediático que muchas veces rodea a los hijos de figuras populares.

Ese silencio no significaba distancia. Cada vez que el Indio Solari hablaba de su hijo, lo hacía desde un lugar de mucho cuidado y ternura. En una entrevista, dejó una definición clara sobre el vínculo que había construido con él: “Tengo una relación muy linda con Bruno. No soy de tironearlo. Siento devoción por él”.

La llegada de Bruno también modificó su manera de mirar el mundo. El exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota explicó que la paternidad no solo le había despertado una sensibilidad nueva, sino también otra forma de pensar. “Es que el crío no solo despierta tu interés sentimental, lo afectivo; también potencia lo intelectual”, reconoció.

Pese a su perfil reservado, el músico llegó a compartir en algunas ocasiones imágenes de Bruno cuando era chico. Fueron apariciones muy puntuales, casi siempre ligadas a reflexiones personales, y funcionaron como breves ventanas a una intimidad que la familia preservó con firmeza. Ese cuidado terminó siendo parte de la manera en que el artista administró su fama.

La confesión más emotiva apareció cuando habló de aquello que sentía como una deuda pendiente en su rol de padre. “Ser papá me cambió mucho. Nunca aprendí a jugar a las maquinitas con él, y eso me quedó pendiente”, admitió el Indio Solari, con una nostalgia simple, doméstica y muy distinta a la imagen monumental que sus seguidores construyeron alrededor suyo.

Esa frase quedó flotando con otro peso después de su partida. En medio del adiós al artista que marcó a generaciones, el recuerdo de Bruno permite ver una escena más pequeña y profunda: la de un padre que no hablaba demasiado de su intimidad, pero que cuando lo hacía dejaba al descubierto una devoción silenciosa.

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