Mario Pergolini reveló detalles de una cena en la casa de Adrián Suar que tuvo como telón de fondo las conversaciones sobre su futuro en El Trece. El conductor de Otro día perdido confesó que intentó usar el encuentro para negociar su continuidad, pero la reacción del gerente de programación no fue la que imaginaba.
“Ayer fui a comer a lo de Suar, a la casa. No aguantaba no decirlo. Estaban Pablo Codevilla, Diego Guebel y Alejandro Borensztein. Nosotros llevamos vino y Guebel no llevó nada”, contó Pergolini al aire. Con su habitual humor, también lanzó: “Me sorprendió que Suar me abriera la puerta, pensé que tenía mayordomo”.
El conductor no dejó pasar ningún detalle de la reunión y hasta enumeró el menú que compartieron. “Comimos asado, lo cual bien porque yo en mi casa no como carne. Chorizo, morcilla, entraña. Ensalada de zanahoria, choclo y otra de hojas verdes. De postre, helado y después café con masitas”, relató sobre la velada junto a Suar, Codevilla, Guebel y Borensztein.
En medio de la cena, Mario Pergolini decidió lanzar una frase que buscaba instalar el tema de su renovación para el año próximo. “Yo el año que viene no lo hago”, les dijo. Sin embargo, luego admitió que su postura no era tan firme como quiso aparentar: “Como dejando en claro que yo por una comida no voy a ser tan fácil... Iba entregadísimo, le firmaba tres años ahí nomás”
La respuesta de Adrián Suar desarmó por completo la jugada que el conductor había preparado. “Pero me cagó porque me dijo: ‘Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer’. Qué vivo que es. Y hasta empezó a hablar con Pablo de quiénes podían ser los reemplazantes”, reconoció Pergolini, divertido por el modo en que su anfitrión respondió a la supuesta despedida.
Lejos de insistir con una propuesta para retenerlo, el gerente de El Trece habría tomado sus palabras con total naturalidad. El conductor entendió entonces que su estrategia de mostrarse distante para conseguir una mejor oferta no había surtido efecto y lo resumió con ironía: “No logré lo que quería, que era bajarme para subirme”
Finalmente, Mario Pergolini volvió a bromear sobre lo poco que necesitaba para aceptar seguir al frente del ciclo. “Iba muy entregado, pensé que se iba a dar cuenta de que yo con la comida estaba hecho”, cerró. Así, la charla íntima con Adrián Suar terminó dejando una anécdota divertida y el futuro de Otro día perdido todavía sin definición.