La filtración de un video de Francesca e Isabella provocó la reacción pública de Mauro Icardi contra Wanda Nara. El futbolista abrió su descargo: “Ahora que se filtró en las redes sociales el famoso video de mis hijas llorando, gritando y enfrentándose a dos mujeres adultas, quizás llegó el momento de que muchos dejen de mirar para otro lado”.
Primero cuestionó el tratamiento periodístico: “Para hablar de mí o de mi pareja hacen prácticamente una cadena nacional: horas de televisión, panelistas, titulares y supuestos especialistas”. Después añadió: “Pero curiosamente nunca vi el mismo despliegue para hablar de los informes del Ministerio Público Tutelar, del Defensor de Menores o de las profesionales que atendieron a mis hijas”.
Al describir la situación, Mauro Icardi apuntó contra Wanda Nara: “Dos nenas de 9 y 11 años expuestas a una situación que jamás deberían haber vivido, mientras su propia madre y su abuela intentan hacerlas hablar y declarar en contra del padre”.
El delantero también se dirigió al magistrado: “Y al señor juez, con el respeto que exige su investidura le digo algo muy sencillo: después de dos años espero que alguna vez la prioridad deje de ser el dinero, las amenazas económicas, el circo mediático y los intereses de los adultos y pase a ser realmente el bienestar de mis hijas”. Luego sostuvo: “Porque detrás de cada expediente, cada resolución y cada decisión judicial hay dos nenas que necesitan adultos e instituciones que las protejan, no que las expongan. Mis hijas no son un instrumento”.
Mauro Icardi criticó además la reacción mediática posterior: “Y ahora algunos medios parecen descubrir la palabra compasión. ¿Dónde estuvo esa preocupación durante estos dos años, mientras se hacían públicos videos de la intimidad de mis hijas enviados por su propia madre?”. Y preguntó: “¿Dónde estaba la protección de dos menores cuando su vida privada se transformaba en contenido televisivo por un poco de rating?”.
Frente al conflicto con Wanda Nara, afirmó: “Yo voy a seguir peleando, como lo hago desde hace dos años, no por televisión, no por rating, no por dinero, no para ganarle una guerra mediática a nadie”. También expresó: “Voy a seguir peleando por dos hijas que crecieron con una figura paterna presente, intentando enseñarles el valor del respeto, la educación, el estudio, el esfuerzo, el trabajo digno y, sobre todo, a ser buenas personas”.
El cierre fue categórico: “Podrán inventar historias sobre mí, podrán atacarme, podrán amenazarme económicamente, podrán intentar convertir un conflicto familiar en un espectáculo, pero hay algo que no voy a negociar jamás: mis hijas no son un instrumento, no son contenido para la televisión y no son un arma para destruir a su padre”. Finalmente, remarcó: “Son dos nenas y tienen derecho a ser protegidas. Por ellas voy a seguir peleando hasta el final”.