Wanda Nara regresó al país y profundizó su enfrentamiento con Mauro Icardi al referirse a los ataques del futbolista contra el juez que interviene en el conflicto familiar. La conductora relacionó esos mensajes públicos con las denuncias de violencia que realizó anteriormente y reclamó que se establezca un límite.
La empresaria habló con Pamela David en Desayuno Americano luego de los nuevos capítulos de la disputa por sus hijas, sus pasaportes y la denominada “casa de los sueños”. Durante la entrevista, Wanda Nara cuestionó la conducta de Mauro Icardi y puso el foco en el tono de sus publicaciones.
Frente a las expresiones dirigidas al magistrado, la mediática lanzó su declaración más delicada: "Todos los agravios hacia un juez de la Nación habla de los pocos límites que tiene porque imaginate que una persona que se atrave a insultar públicamente a un juez lo que puede hacer en la intimidad. Yo siempre hablé de violencia y se me subestimó. Muchas cosas que se ven en redes son violentas y habría que poner un stop y decir basta con la violencia".
Otro punto de máxima tensión es la situación de la propiedad sobre la que avanzó la Justicia. Wanda Nara aseguró que la decisión responde a un acuerdo que Mauro Icardi habría aceptado anteriormente: "Así lo decidió la Justicia. En su momento Mauro estuvo de acuerdo y pidió a Santa Bárbara como compensación de alimentos futuros. Fue él con Ana (Rosenfeld) que lo armaron y me parece raro que ahora opine diferente. Esa casa va a ser para las nenas".
Respecto de las obligaciones económicas y el pedido para que las menores regresen a Turquía, la conductora defendió su posición: "Es una lucha de muchas mamás pero te puedo asegurar que Argentina con respecto a otros países está muy avanzado con el tema de los derechos de los niños y las prohibiciones que salen rápido de un papá que no paga. Pero si entiendo son sueldos y porcentajes diferentes. Tenés un papá que está pidiendo todo el tiempo la restitución a Turquía que es un disparate. Yo sé cómo cuido el dinero de ellas y en qué lo gasto y no les falta nada hasta que el padre quiera o no pagar lo que debe pagar".
Lejos de acercarse a una tregua, Wanda Nara y Mauro Icardi volvieron a quedar enfrentados por cuestiones familiares, patrimoniales y judiciales. El reclamo de la empresaria para detener los agravios elevó todavía más la tensión, mientras las decisiones centrales sobre las hijas y los bienes continúan en manos de la Justicia.