Mónica Farro reapareció desde su casa después de una cirugía inesperada que encendió preocupación por su salud. La exvedette llevó calma al contar que la intervención salió bien, pero también dejó en claro que no fue una decisión estética ni algo que pudiera postergar. Todo empezó con una molestia extraña en uno de sus pechos y terminó en quirófano.
Antes de entrar a la clínica, la propia Mónica Farro mostró el clima con el que encaraba la operación. "Es una cirugía que no tenía programada, pero a veces suceden cosas. Bueno, estamos en La Providencia con el doctor Ferriols", dijo en un video. Después sumó otra frase que dejaba ver su estado de ánimo: "Nerviosa porque nos vamos a operar, que no es de urgencia, tampoco es por placer, pero sí por un percance".
A su lado, el médico explicó cuál era el problema con el que iban a trabajar. "Vamos a reconstruir un poquito una mama que se ve que algún golpe, algún traumatismo rompió un poco la estructura dentro de la cápsula y hay que cambiarla", detalló.
Ya pasada la operación, la uruguaya contó cómo habían empezado las señales de alarma. "Hace unos veinte días empecé a sentir una lola como suelta y dije: 'Ups, se me rompió la prótesis'. Hicimos unas ecografías con el doctor Ferriols y la prótesis estaba perfecta. Lo que se rompió fue el bolsillo de mi cuerpo y se me retrajo el músculo", relató, al reconstruir la secuencia que la llevó a consultar.
Sin embargo, al entrar al quirófano apareció un dato que cambió por completo el cuadro inicial. "Por suerte pudimos operar ayer y cuando sacamos la prótesis, la prótesis estaba totalmente rota", reveló. Ahí mismo remarcó el alivio que le produjo haber actuado a tiempo: "O sea que menos mal que me pude operar, menos mal que lo pude hacer".
Con esa experiencia todavía fresca, Mónica Farro quiso despejar cualquier lectura superficial sobre la intervención y fue tajante al explicar por qué decidió hablar. "No fue una operación porque yo quise, no fue una operación por placer, no fue una operación porque se me antojó gastar plata en esto. Lo tuve que hacer", sostuvo, dejando en claro que se trató de una necesidad médica y no de una elección.
En medio del posoperatorio, la artista eligió cerrar con una imagen más serena y agradecida. "En mi primer día de recuperación, feliz de haber estado en manos del equipo del doctor Ferriols. Y bueno, y que quede todo perfecto", expresó. Así, después del susto y de una cirugía no prevista, Mónica Farro confirmó que ya atraviesa la recuperación con tranquilidad.