El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat volvió a generar revuelo luego de que el conductor dejara escapar un dato que no pasó inadvertido. En plena emisión de su programa de streaming, una frase espontánea sobre sus nervios para afrontar las próximas semanas alimentó las versiones sobre cuándo podría celebrarse el esperado enlace.
Todo ocurrió en Gelatina, mientras el periodista conversaba con sus compañeros sobre cómo estaba atravesando el tramo final del año. Cuando le preguntaron por su estado de ánimo, sorprendió con una respuesta que rápidamente despertó curiosidad: “Yo hasta el 7 de noviembre estoy nervioso, después ya estoy bien y liberado”.
La mención puntual del 7 de noviembre encendió las alarmas en el estudio. Sus compañeros no tardaron en preguntarle qué tenía previsto para ese día, pero Pedro Rosemblat intentó esquivar el interrogatorio y cortar la conversación antes de brindar más información. “Bueno, no importa”, respondió, mientras buscaba cambiar de tema.
La reacción del conductor fue suficiente para que comenzaran las especulaciones entre quienes seguían la transmisión. Aunque no confirmó que se tratara de la fecha de su boda con Lali Espósito, la combinación entre el día mencionado y su incomodidad ante las preguntas hizo que muchos relacionaran el comentario con los preparativos del casamiento.
La situación tomó todavía más fuerza porque, semanas atrás, el propio Rosemblat había hablado públicamente sobre algunos aspectos de la celebración. En una entrevista con Puro Show, el ciclo de El Trece, explicó que la pareja planea pasar por el Registro Civil y descartó, al menos por ahora, una ceremonia religiosa. “Por iglesia no creo, y por civil sí. Sino, no es un casamiento. ¡Y por supuesto que me voy a poner un traje!”, había expresado.
Por su parte, la cantante también dio algunas pistas sobre el estilo de festejo que imagina. Lejos de una celebración multitudinaria, Lali Espósito anticipó que prefiere una reunión reducida y acorde con la intimidad de la pareja. “Yo hago una boda muy, muy pequeñita”, había señalado al referirse a sus planes para ese momento especial.
En la misma charla, Pedro Rosemblat también se refirió a la lista de invitados y descartó la presencia de dirigentes políticos. “Por supuesto que no va a haber políticos invitados. Es mi casamiento”, afirmó. Además, reconoció que todavía quedaban cuestiones por definir, como la organización de una posible despedida de soltero y el destino que elegirían para la luna de miel.
Por ahora, ninguno de los dos confirmó oficialmente que el 7 de noviembre sea el día elegido para dar el sí. Sin embargo, el comentario del conductor volvió a poner el tema en agenda y despertó la expectativa de sus seguidores, que siguen de cerca cada novedad sobre la relación. Hasta que los protagonistas brinden precisiones, la fecha continúa siendo una posibilidad que surgió a partir de un descuido al aire.