Abril Duhalde empezó a instalar su nombre con fuerza en el universo de los certámenes y no solo por el apellido que lleva. A sus 28 años, la joven fue elegida para representar a la Ciudad de Buenos Aires en Miss Universo y quedó posicionada de cara a una instancia nacional que puede darle todavía más visibilidad. Detrás de esa candidatura aparece una historia atravesada por la moda, la exposición y una construcción personal que viene desde hace años.
Aunque para muchos su nombre despertó curiosidad por su vínculo familiar con Eduardo Duhalde, su recorrido no arrancó ahora ni depende únicamente de esa referencia. Abril Duhalde comenzó a modelar cuando era chica, apenas con 8 años, después de que su mamá la anotara en una agencia. Desde entonces fue sumando experiencia en campañas, pasarelas, videoclips y distintos trabajos vinculados a la imagen, en un camino que la fue acercando de manera natural a este presente.
Con el tiempo, esa relación con la estética se volvió también formación profesional. Abril Duhalde es licenciada en Diseño de Indumentaria por la Universidad de Palermo, una carrera que le permitió ampliar su perfil más allá del modelaje. Esa base después se tradujo en un proyecto propio, porque en 2016 creó su marca de ropa, Rebel Heart, con la que incluso llegó a tener local. Ahí aparece una veta emprendedora que completa una figura bastante más amplia que la de una simple candidata a concurso.
Su presencia mediática también creció a partir de la televisión. En 2025 tuvo su primera experiencia fuerte en ese terreno cuando formó parte de The Balls, por El Trece, donde trabajó como una de las azafatas y guardavidas del programa. Ese ciclo, que primero condujo Benjamín Vicuña y luego Guido Kaczka, le dio una exposición que impactó de lleno en sus redes sociales y ayudó a que su perfil empezara a circular con mayor frecuencia.
Hoy, Abril Duhalde combina esa visibilidad con su faceta de creadora de contenido digital. En Instagram reúne una comunidad numerosa, donde comparte escenas de su vida cotidiana, producciones, consejos de moda y publicaciones ligadas a belleza y estilo. Esa mezcla entre formación, imagen, experiencia en medios y manejo de redes la convierte en una postulante que no llega desde cero, sino con una identidad ya bastante armada dentro del circuito.
En paralelo, también se conocen algunos datos de su costado personal. Está en pareja con Thomas Abbriata, asesor inmobiliario, y sostiene un perfil que cruza la vida íntima con la exposición pública sin perder del todo cierta reserva. Así aparece hoy Abril Duhalde: con historia en la moda, un apellido que inevitablemente llama la atención y una apuesta concreta por dar un paso más grande en Miss Universo.