Eva Bargiela no pudo disimular su incomodidad cuando le preguntaron por las recientes declaraciones de Facundo Moyano. Aunque respondió con tranquilidad, la modelo dejó en claro que considera terminada esa etapa y que seguir vinculándola públicamente con su exmarido afecta el presente familiar que construyó junto a su actual pareja y su bebé.
Frente a las cámaras de Intrusos, intentó cortar la consulta desde el comienzo: “Te pido un millón de disculpas, pero la verdad es que no me interesa hablar de eso, no es mi tema, no tiene nada que ver conmigo hace mucho tiempo ya”. Su reacción mostró que no desea convertirse nuevamente en una voz dentro de los conflictos mediáticos del sindicalista.
La pregunta surgió después de una entrevista en la que Facundo Moyano recordó las sospechas que acompañaron sus relaciones sentimentales. “Esto me pasó con todas mis parejas. Siempre se tiró la sospecha, hasta con mi exmujer, de que si estaba conmigo es porque yo le pongo plata o porque es gato. Ahora, como no está más conmigo, ya es una señora”, expresó en diálogo con Telefe.
Esas palabras no consiguieron que Eva Bargiela retomara la discusión sobre su matrimonio. Por el contrario, insistió en la distancia que existe entre ambos: “No me interesa nada Facundo, ni lo que puedas llegar a decir. No tiene que ver conmigo hace mucho tiempo. Fue una etapa de mi vida que ya pasó, gracias a Dios, y ya está atrás”.
La modelo también explicó que las preguntas dejaron de afectarla solamente a ella y comenzaron a incomodarla por las personas que hoy forman parte de su vida. “Ya lo siento hasta una falta de respeto hacia mi familia, mi pareja. Tengo un hombre increíble al lado que me hace muy feliz, tengo un bebé sano. Todo eso para mí... O sea, no me interesa, no tengo ni una opinión formada”, afirmó.
Lejos de negar que la relación con Facundo Moyano le dejó momentos difíciles, Eva Bargiela reconoció que necesitó tiempo para recuperarse. Sin embargo, prefirió concentrarse en todo lo que logró construir después: una nueva familia, estabilidad emocional y una etapa profesional que la encuentra con diferentes proyectos.
Al describir ese cambio, concluyó: “O sea, yo tengo un presente hermoso, tanto personal como laboral. Yo la pasé mal en un momento porque, nada, son etapas de la vida y gracias a Dios mi vida se acomodó, se encauzó. Estoy muy contenta con mucho trabajo. Así que estoy con un presente muy lindo”. De esta manera, no respondió a las declaraciones de su exmarido, pero sí fijó un límite contundente para evitar que aquella historia vuelva a ocupar un lugar en su presente.