La imagen de Zulma Lobato sentada sobre un colchón en una calle de Paraná provocó una fuerte preocupación por su presente. La artista fue fotografiada junto a otra mujer en la vía pública, pero un detalle adicional encendió las alarmas: su perrita, a la que había prometido no abandonar, no aparece en ninguna de las postales.
Las fotografías fueron publicadas por Gustavo Méndez y rápidamente comenzaron a circular en las redes sociales. En ellas se observa a la mediática instalada sobre un colchón, rodeada de algunas pertenencias y expuesta a una situación de extrema vulnerabilidad en la capital de Entre Ríos.
La difusión de las imágenes permitió conocer que Zulma Lobato recibió asistencia después de ser encontrada en esas condiciones. “Según medios locales, Lobato fue asistida por personal de la Municipalidad, derivada a un centro para personas en situación de calle y también controlada por personal médico para conocer su estado de salud”, explicó Méndez al compartir la información.
El delicado panorama no surgió de manera repentina. Tiempo atrás, Zulma Lobato había contado mediante un video que fue desalojada del lugar donde residía y que no tenía una vivienda donde instalarse. En aquella oportunidad pidió ayuda económica para conseguir un espacio en la zona de Guernica y remarcó que su principal preocupación era permanecer junto a su mascota, que la acompaña desde hace 13 años.
La situación ya había sido expuesta por Jazmín La Cuerpo, quien le brindó alojamiento de manera provisoria. Según relató, la artista atravesaba sus noches entre estaciones ferroviarias, hospitales y universidades públicas ante la imposibilidad de acceder a una vivienda estable. Además, aseguró que “ejercía el oficio más antiguo a cambio de alimentos”, una declaración que reflejó el nivel de vulnerabilidad que, según su testimonio, enfrentaba.
El traslado a un centro de atención y la revisión médica aparecen como las primeras respuestas concretas tras la aparición de las fotografías. Sin embargo, todavía no trascendieron precisiones sobre el estado de salud de la mediática, el lugar donde permanecerá ni las condiciones en las que continuará su recuperación.
La ausencia de la perrita sumó otra incógnita alrededor de las imágenes, ya que Zulma Lobato había insistido en que no quería separarse de ella. Las fotos no permiten determinar qué ocurrió con el animal, pero ese detalle profundizó la inquietud de quienes conocían el vínculo entre ambas y esperan novedades sobre su situación.