En menos de 72 horas, la administración Milei tomó dos decisiones que marcaron un punto de inflexión en la política exterior argentina: declaró organización terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y ordenó la expulsión del encargado de negocios iraní en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani, al que le dio un plazo de 48 horas para abandonar el país. Ambas medidas se inscriben en una estrategia de alineamiento geopolítico con Estados Unidos e Israel que el presidente Javier Milei viene sosteniendo desde el inicio de su gestión, incluso ante la escalada bélica en Medio Oriente.
El siguiente capítulo de esa estrategia ya tiene nombre: el traslado de la embajada argentina a Jerusalén. Fuentes de la cúpula del gobierno confirmaron que la iniciativa avanza y que se trabaja en definir una fecha concreta para concretarla durante 2026. Se trataría de un gesto de enorme peso simbólico, dado que Jerusalén es una ciudad en disputa histórica y religiosa, y que hasta el momento solo Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea y Paraguay dieron ese paso.
El respaldo argentino fue celebrado en Israel con palabras de alto voltaje político. Durante la visita de Milei al Parlamento de ese país (Knesset), el primer ministro Benjamin Netanyahu agradeció el apoyo y destacó que el mandatario argentino comprende el conflicto como "una guerra de justicia sin precedentes". Por su parte, el canciller israelí Gideon Sa'ar también elogió públicamente la expulsión del diplomático iraní, calificando al régimen de Teherán como "la principal amenaza para el orden y la seguridad mundial".
El vínculo entre ambos gobiernos seguirá fortaleciéndose en las próximas semanas: Milei tiene previsto viajar a Tel Aviv el 21 de abril para participar de los actos por el Día de la Independencia israelí, Yom Ha'atzmaut, a invitación del propio Netanyahu. En ese contexto, el traslado de la embajada a Jerusalén se perfila como el gesto más contundente de una política exterior que Argentina ha decidido anclar en la alianza con Occidente y en el rechazo frontal al terrorismo de Estado.