La plataforma de intercambio de criptomonedas Binance anunció que comenzó a recuperar los activos afectados por el incidente registrado en las últimas horas y ratificó que se hará cargo de las pérdidas confirmadas de los usuarios. Para cumplir ese compromiso, informó que reservó más de US$6.340 millones de fondos propios.
La compañía precisó que US$5.000 millones ya están disponibles en los mismos activos digitales (tokens) que resultaron afectados, mientras que trabaja para adquirir las cantidades restantes mediante operaciones en el mercado y acuerdos extrabursátiles (OTC).
Además, Binance informó que consiguió congelar US$3.000 millones en activos, gracias a la colaboración de sus socios de la industria. Esos fondos todavía están sujetos a tareas de recuperación y verificación.
La empresa aseguró que continúa trabajando con fuerzas del orden, emisores de tokens, firmas de inteligencia blockchain y otros actores del sector para rastrear, inmovilizar y recuperar los fondos comprometidos.
Cómo se distribuirán los fondos para compensar el incidente
Binance explicó que la reserva de US$6.340 millones contempla tanto los activos que ya tiene disponibles como las compras que todavía debe completar para cubrir el déficit.
El procedimiento busca garantizar que las cantidades restituidas correspondan a las mismas criptomonedas que fueron afectadas, en lugar de reemplazarlas por otros activos digitales.
Para completar esa cobertura, la compañía está comprando tokens a través de dos vías:
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Canales de mercado: adquisición de los activos disponibles en las plataformas de intercambio.
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Operaciones OTC: acuerdos extrabursátiles entre partes, utilizados para negociar grandes volúmenes de criptomonedas.
La empresa advirtió que esta etapa puede demorar porque algunos tokens tienen baja liquidez, es decir, no cuentan con suficiente volumen de operaciones para adquirir grandes cantidades sin dificultades. También pueden extenderse los tiempos de liquidación de los acuerdos OTC.
Binance aclaró que los US$6.340 millones reservados no incluyen los activos congelados o protegidos por sus socios, que continúan bajo procesos de verificación y recuperación.
El ataque a Binance y las primeras hipótesis sobre su origen
El incidente de seguridad se produjo este jueves 29 de octubre de 2026 y tuvo un impacto estimado en torno a los US$6.300 millones. Según la investigación preliminar difundida por Binance, el ataque podría haber comenzado con la vulneración de la computadora portátil de un integrante del equipo de DevOps, lo que habría permitido acceder a un contenedor de servicios y generar transacciones de retiro no autorizadas..
La compañía sostuvo inicialmente que no encontró evidencias de que se hubieran filtrado claves privadas de sus billeteras. Sin embargo, la investigación continuó y el CEO Richard Teng reconoció que se detectaron otros puntos de vulneración, por lo que todavía no se había reconstruido completamente la secuencia del ataque.
El episodio puso bajo la lupa los mecanismos de autorización de operaciones, los sistemas internos de seguridad y la protección de las billeteras calientes (hot wallets), que permanecen conectadas a internet y permiten realizar movimientos de activos.
A diferencia de las billeteras frías (cold wallets), que mantienen las criptomonedas fuera de línea, las calientes facilitan las operaciones cotidianas, pero requieren controles adicionales para evitar transacciones no autorizadas.
Binance consiguió congelar US$3.000 millones con ayuda de sus socios
Otro de los datos centrales del comunicado es la cantidad de activos que pudieron ser inmovilizados durante las tareas de rastreo.
Binance informó que logró congelar aproximadamente US$3.000 millones, con la colaboración de empresas y organizaciones del ecosistema blockchain. Ese monto no forma parte de los US$6.340 millones que la compañía reservó con recursos propios.
La recuperación involucra a emisores de criptomonedas, firmas especializadas en inteligencia blockchain y fuerzas de seguridad. Estos actores pueden identificar movimientos sospechosos, rastrear direcciones digitales y, cuando tienen capacidad técnica o de control sobre determinados activos, impedir que sean transferidos.
La diferencia entre los fondos congelados y los fondos recuperados es importante: inmovilizar una criptomoneda no significa necesariamente que ya haya sido devuelta a sus propietarios. Todavía deben completarse los procedimientos de verificación y restitución.
Qué es la Prueba de Reservas que Binance promete publicar
La empresa también anunció que verificará públicamente los fondos de sus usuarios mediante su sistema de Prueba de Reservas ( en inglés, Proof of Reserves). Se trata de un mecanismo que permite comprobar, mediante información criptográfica y verificaciones de activos, que una plataforma dispone de reservas para respaldar los saldos declarados de sus clientes.
En este caso, Binance anticipó que utilizará ese procedimiento para demostrar la cobertura de los fondos una vez que avance la recuperación y se complete la adquisición de los tokens faltantes. La publicación de esa información será uno de los pasos relevantes para evaluar si la compañía logró cumplir su compromiso de compensación y restablecer la confianza de los usuarios.
La recuperación de los fondos continuará en los próximos días
Binance aseguró que seguirá utilizando recursos corporativos para cubrir cualquier déficit confirmado y que comunicará nuevos resultados a medida que avance el proceso. Por ahora, la empresa tiene más de US$6.340 millones reservados, de los cuales US$5.000 millones ya están disponibles en los tokens afectados. A eso se suman los US$3.000 millones congelados con ayuda de sus socios.
Los próximos pasos serán completar la compra de los activos faltantes, avanzar en la restitución de los fondos, concluir la investigación sobre las vulnerabilidades de seguridad y publicar una nueva Prueba de Reservas.
El compromiso anunciado por la plataforma es que ningún usuario deba absorber las pérdidas económicas derivadas del incidente. El cumplimiento de esa promesa dependerá de la ejecución de las medidas de compensación y de las verificaciones que todavía están pendientes.