El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, instó al Gobierno de Irán a restablecer el diálogo y permitir el ingreso de inspectores a sus principales plantas nucleares. La solicitud se produjo durante la apertura de la reunión trimestral de la Junta de Gobernadores del organismo, en medio de la posibilidad de que el programa atómico iraní sea derivado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debido al incumplimiento en la rinde de cuentas e informes sobre sus actividades.
La propuesta para remitir la situación al órgano de la ONU cuenta con el impulso de una resolución redactada por Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania, la cual prevé ser votada esta semana. El OIEA mantiene interrumpido el acceso a los centros estratégicos de Teherán desde junio de 2025, tras la incursión militar de doce días encabezada por Israel con apoyo estadounidense, a la que se sumó un posterior conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 que volvió a impactar sobre la infraestructura atómica de ese país.
Desde mediados de 2025, el organismo internacional desconoce el estado de las reservas iraníes, que antes de los ataques se estimaban en 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, nivel cercano al 90 % requerido para la fabricación de armamento nuclear y superior al tope del 3,67 % fijado en el acuerdo multilateral de 2015. Frente a la tramitación de la resolución multilateral, Grossi sostuvo que mantendrá las gestiones diplomáticas para lograr el acceso a los complejos y evaluar los niveles de material radiactivo en el territorio.