¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Trump escapó de Turquía en secreto: el insólito operativo para evitar un ataque de Irán

Los periodistas que creían viajar con el presidente en el avión señuelo fueron instruidos a mantener las persianas cerradas; Trump admitió después que "probablemente estaban en un vuelo peligroso".

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Martes, 11 de agosto de 2026 a las 15:09
PUBLICIDAD
Las amenazas iraníes contra Trump son tomadas en serio por Estados Unidos

El presidente Donald Trump debió recurrir a un ardid de película de espionaje para abandonar Turquía el 8 de julio pasado, al término de la cumbre de la OTAN en Ankara: fue trasladado en secreto desde el Air Force One —donde lo habían visto abordar frente a las cámaras— hasta un avión más pequeño, un C-32A de la Fuerza Aérea, a bordo de un camión de catering del aeropuerto, mientras el avión original operaba como señuelo. La maniobra, revelada por el Washington Post y el New York Times citando fuentes anónimas del gobierno estadounidense, fue ordenada por el Servicio Secreto ante una amenaza concreta de Irán contra la vida del mandatario, en un momento en que las hostilidades entre Washington y Teherán alcanzaban uno de sus puntos más álgidos. La Casa Blanca había anunciado en su momento que Trump viajaba en el Air Force One desde Ankara hacia la base de la RAF Mildenhall, en Gran Bretaña, pero la realidad era que el presidente ya había abandonado ese avión en secreto.

La operación de distracción incluyó a los propios periodistas que viajaban en la comitiva presidencial: los reporteros que creían acompañar a Trump en el Air Force One señuelo fueron instruidos a mantener cerradas las persianas de las ventanas de la cabina de prensa durante todo el vuelo, sin que se les explicara el motivo. Incluso algunos miembros del personal de la Casa Blanca creyeron que el presidente iba a bordo. Cuando los periodistas le preguntaron después por qué debieron mantener las persianas cerradas, Trump respondió con una frase que confirma la gravedad del episodio sin entrar en detalles: "Probablemente estaban en un vuelo peligroso". El viaje a la OTAN fue además el primer desplazamiento internacional del nuevo avión presidencial donado por Qatar —cuyas rápidas mejoras generaron dudas sobre su costo y seguridad— y Trump había anunciado en Truth Social que usaría un Air Force One más antiguo "por nostalgia", en lo que ahora se revela como parte de la operación de encubrimiento.

El episodio tiene una dimensión que va más allá de lo anecdótico: revela que las amenazas iraníes contra Trump son lo suficientemente serias como para forzar operaciones de seguridad de máxima complejidad en suelo aliado, en un país —Turquía— que comparte frontera con Irán. El propio Trump había confirmado días antes que "soy el objetivo número uno desde hace tiempo" y que dejó instrucciones al Pentágono para "bombardear a Irán a niveles nunca antes vistos" si fuera asesinado. Israel también compartió con Washington inteligencia sobre un supuesto plan iraní de atentado, y el Departamento de Justicia había acusado en 2024 a un ciudadano paquistaní de intentar reclutar personas para matar a Trump. El camión de catering en el aeropuerto de Ankara es, en ese contexto, el símbolo más concreto de hasta qué punto el conflicto con Irán tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana —y la seguridad física— del presidente de Estados Unidos.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD