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Trump viajó a China con una delegación de 18 CEO y pedirá a Xi "abrir" el país a las empresas estadounidenses

La comitiva incluye a los máximos ejecutivos de Apple, Boeing, Nvidia, Meta y Tesla; además del comercio, la agenda abarcará Irán, Taiwán y la guerra en Medio Oriente.

Por Redacción

Miércoles, 13 de mayo de 2026 a las 08:57
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La composición de la comitiva revela con claridad los intereses comerciales que Washington busca resolver en Pekín.

El presidente Donald Trump partió hacia Pekín a bordo del Air Force One acompañado por una delegación de casi veinte de los principales CEO de Estados Unidos, en la primera visita de un mandatario estadounidense a China en casi una década. Desde el avión presidencial, Trump publicó en Truth Social que su "primerísima petición" a Xi Jinping será que abra China a la inversión de empresas estadounidenses. "Pediré al presidente Xi, un líder de una distinción extraordinaria, abrir China para que esta gente brillante pueda obrar su magia y contribuir a llevar a la República Popular a un más alto nivel", escribió.

La delegación empresarial incluye a Tim Cook de Apple, Kelly Ortberg de Boeing, Dina Powell de Meta, Elon Musk de Tesla y Jensen Huang de Nvidia, quien se sumó a último momento luego de que Trump desmintiera en la misma red social que hubiera sido excluido, calificando la información de CNBC de "FAKE NEWS". La composición de la comitiva revela con claridad los intereses comerciales que Washington busca resolver en Pekín. Nvidia enfrenta dificultades para obtener autorización regulatoria china para vender sus potentes chips de inteligencia artificial H200; Apple es una de las empresas más dependientes del mercado y la cadena de producción chinas; Boeing espera compromisos de compra; y Meta tiene su presencia en China bloqueada por restricciones de Pekín.

A su vez, Musk compite en el mercado de vehículos eléctricos chino con gigantes locales como BYD. Trump llega, sin embargo, con una posición negociadora debilitada: los tribunales han limitado su capacidad para imponer aranceles unilateralmente, aunque prometió restablecerlos usando las facultades legales que aún conserva. Antes de llegar a Pekín, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, celebró en Seúl una ronda de negociaciones comerciales con el viceprimer ministro chino He Lifeng.

La agenda de los tres días en Pekín va mucho más allá del comercio. Trump buscará que Xi utilice su influencia sobre Irán para destrabar las negociaciones de paz, estancadas tras el rechazo iraní de la propuesta estadounidense de 14 puntos, que Trump calificó de "basura". También están en la mesa la venta de armas estadounidenses a Taiwán —ante la que China reiteró su "firme oposición"— y un paquete de 14.000 millones de dólares que aún aguarda aprobación. Washington quiere vender aviones, productos agrícolas y energía a China para reducir el déficit comercial; Pekín, por su parte, exige que Estados Unidos flexibilice las restricciones a la exportación de equipos para la fabricación de chips y semiconductores avanzados.

El programa oficial incluye una gran recepción en el Gran Salón del Pueblo, una visita al Templo del Cielo —Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO— y un banquete de Estado. Trump llegará a Pekín hoy por la noche y mantendrá reuniones con Xi el jueves y el viernes. El viaje se produce en un momento en que la aprobación del presidente está en su piso histórico del segundo mandato, con la guerra en Irán pesando sobre los precios del combustible y las elecciones de medio mandato de noviembre en el horizonte. Para Trump, un acuerdo comercial sólido con China y algún avance en el frente iraní podrían ser el oxígeno político que su administración necesita con urgencia.

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