La Corte Suprema de Justicia de la Nación propuso una reforma clave en el sistema de selección de jueces nacionales y federales, con el objetivo de reducir la discrecionalidad política y fortalecer los criterios técnicos en los concursos. El proyecto normativo fue elevado al Consejo de la Magistratura para su análisis y cuenta con la firma de los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, aunque no incluye la del presidente del tribunal, Horacio Rosatti.
La iniciativa busca acotar el margen de arbitrariedad en la conformación de ternas para magistrados, en un contexto de cambios en la correlación de fuerzas dentro del Consejo, donde crece la influencia de sectores políticos.
El nuevo esquema propone trasladar el eje de la selección hacia la calidad de los exámenes, la rigurosidad de los puntajes y la gestión técnica de los concursos, reduciendo así el peso de factores coyunturales.
Desde el máximo tribunal entienden que estos cambios permitirían blindar el proceso de designación frente a presiones políticas y garantizar mayor transparencia. El reglamento ya fue girado al plenario del Consejo de la Magistratura y también notificado a las cámaras nacionales y federales, así como a las cortes supremas provinciales de todo el país.
Sin embargo, para que la reforma entre en vigencia será necesario que el organismo reúna mayorías agravadas en la votación, lo que anticipa un debate político de alto voltaje en torno al futuro del sistema judicial.