Los salarios volvieron a quedar por detrás de la inflación en el arranque del año. Según informó el INDEC, las remuneraciones subieron 2,5% en enero, mientras que el costo de vida avanzó un 2,9%, lo que implicó una nueva pérdida de poder adquisitivo en el corto plazo.
El incremento de los ingresos fue impulsado por subas en todos los sectores, aunque con diferencias marcadas. En el ámbito privado registrado, los salarios avanzaron 2,1%, mientras que en el sector público el aumento fue de 1,8%. En contraste, los trabajadores informales mostraron una mejora mayor, del 4%, aunque con particularidades en la medición.
La brecha entre los distintos tipos de empleo volvió a quedar en evidencia. Dentro del empleo formal, tanto en el sector público como en el privado, los aumentos quedaron por debajo del nivel de inflación mensual, lo que explica la caída del poder de compra.
En el caso del sector público, los sueldos crecieron 1,8% en enero, con diferencias entre jurisdicciones. En tanto, en el sector privado registrado, la mejora fue levemente superior, aunque igualmente insuficiente frente al avance de los precios.
Distinta es la dinámica de los trabajadores informales, cuyos ingresos mostraron una suba más elevada. Sin embargo, este dato responde a un desfase estadístico habitual, ya que refleja actualizaciones correspondientes a meses anteriores. Aun así, en la comparación interanual evidencian una fuerte recuperación tras el deterioro sufrido previamente.
En términos interanuales, el panorama es diferente. El índice de salarios acumuló un aumento de 37,7%, superando a la inflación del período, que fue de 32,4%. Esta mejora estuvo impulsada principalmente por el fuerte crecimiento de los ingresos en el sector no registrado.