La Fiscalía Federal avanzará esta semana con nuevas medidas para determinar el origen y la evolución del patrimonio de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. El fiscal Gerardo Pollicita solicitará pericias sobre las billeteras de criptomonedas que el exjefe de Gabinete declaró haber utilizado para realizar operaciones con Bitcoin y también buscará precisar cuánto dinero se destinó a las refacciones de una de sus propiedades.
Uno de los principales objetivos será reconstruir técnicamente los movimientos realizados a través de ocho billeteras virtuales. Según la explicación presentada por la defensa, esas operaciones le habrían permitido obtener un total de US$591.544,61 antes de su ingreso a la función pública.
El procedimiento estará a cargo de un especialista y quedará registrado. La Fiscalía buscará comprobar si las operaciones informadas por Adorni coinciden con las fechas, los montos y las direcciones digitales que fueron consignadas en su presentación judicial.
La defensa del exfuncionario sostiene que los fondos se originaron en la compra y posterior venta de Bitcoin entre 2014 y 2018. Para respaldar esa versión, presentó un acta notarial destinada a acreditar que las ocho billeteras le pertenecían y puso a disposición de la Justicia las claves privadas correspondientes.
De acuerdo con esa explicación, las criptomonedas fueron vendidas directamente a particulares y el dinero recibido en dólares no pasó por entidades bancarias ni exchanges. Ahora la Fiscalía pretende verificar la trazabilidad de esos activos y establecer si la reconstrucción presentada coincide efectivamente con los registros disponibles.
Las medidas no se limitarán a las operaciones digitales. Pollicita también solicitará documentación para determinar el costo de las refacciones realizadas en la vivienda de Adorni en el country Indio Cuá, ubicado en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz.
En este punto existe una diferencia entre las versiones incorporadas al expediente. El contratista Matías Tabar declaró que la familia Adorni le habría pagado alrededor de US$245.000 por los trabajos, mientras que la defensa presentó una tasación realizada por un perito arquitecto que calculó las obras en US$174.954,58.
Para el Ministerio Público, el informe presentado por la defensa no alcanza por sí solo para establecer el costo definitivo de las obras. Por eso buscará incorporar comprobantes y otros documentos que permitan determinar qué monto fue efectivamente desembolsado.
La defensa, a su vez, cuestionó parte de la documentación aportada por Tabar y señaló diferencias entre planillas, gastos sin comprobantes y facturas de materiales. También admitió que algunos aspectos de la relación comercial se manejaron de manera informal y que hubo pagos realizados en efectivo.
La investigación se inició a partir de los interrogantes sobre la evolución de los bienes de Adorni durante el período en el que ocupó distintos cargos públicos. El fiscal le había enviado un cuestionario de 20 puntos para que explicara el origen de sus bienes y movimientos patrimoniales entre diciembre de 2023 y junio de 2026.
Uno de los puntos que la Fiscalía busca esclarecer es el origen de importantes sumas de dólares en efectivo que aparecieron consignadas en declaraciones juradas rectificativas. Según la versión del exfuncionario, una parte significativa de esos fondos surgió de la liquidación de las criptomonedas.
En la reconstrucción presentada ante la Justicia, Adorni explicó que posteriormente utilizó esos fondos para gastos, inversiones y operaciones inmobiliarias. Entre ellas mencionó las obras realizadas en Indio Cuá y la compra de un inmueble ubicado en la calle Miró, en el barrio porteño de Caballito.
Todas las medidas que solicitará Pollicita deberán contar con la autorización del juez federal Ariel Lijo, quien está a cargo del expediente. La nueva etapa de peritajes buscará contrastar las explicaciones entregadas por Adorni con documentación, registros digitales y otros elementos que permitan reconstruir el origen y destino de los fondos bajo análisis.