Luis "Toto" Caputo volvió a defender el rumbo económico del Gobierno y respondió a los cuestionamientos de la Unión Industrial Argentina (UIA), que en los últimos días planteó reparos sobre las condiciones que enfrenta el sector fabril.
El ministro de Economía sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso de reconversión y consideró que las medidas implementadas por la administración de Javier Milei apuntan a generar condiciones más favorables para el conjunto de la economía.
“Cada uno defiende sus intereses. El mío como ministro es defender el interés de todos los argentinos, no el de algunos o el de alguien en particular”, afirmó Caputo al ser consultado por las críticas de dirigentes industriales.
Caputo ratificó el rumbo económico del Gobierno
El funcionario también insistió en que “el camino es el correcto” y sostuvo que las transformaciones impulsadas por el Ejecutivo pueden generar reacciones entre determinados sectores mientras se modifica el funcionamiento de la economía.
Las declaraciones se produjeron luego de los cuestionamientos del presidente de la UIA, Martín Rappallini, quien había señalado que la evolución de la economía no puede analizarse únicamente a partir de la inflación y reclamó mejores condiciones para que las empresas nacionales puedan competir.
Caputo, sin embargo, aseguró que el diagnóstico que recibe desde las empresas no coincide con el planteo realizado por algunos dirigentes de la entidad industrial. Según explicó, existen compañías que consideran que el actual escenario es una oportunidad para reconvertirse, invertir y buscar mayor competitividad.
El ministro también cuestionó el modelo económico aplicado durante las últimas décadas y volvió a mencionar la caída de la industria entre 2011 y 2023, período durante el cual, según sus datos, el sector se redujo un 10% pese a haber contado con subsidios.
En ese sentido, Caputo defendió la apertura económica y sostuvo que el esquema anterior generaba precios elevados para los consumidores como consecuencia de la protección de determinados sectores productivos.
“Nosotros tenemos que hacer lo que nos parece más justo para la sociedad”, planteó el ministro de Economía, al remarcar que el Gobierno no pretende regresar a las políticas que caracterizaron los últimos años.
El funcionario explicó además que la economía atraviesa un proceso que avanza a “dos velocidades”, debido a que algunos sectores se benefician antes que otros de los cambios implementados. Según su interpretación, esa diferencia forma parte de la transición hacia un nuevo esquema económico.
Caputo también sostuvo que la liberación de recursos de determinados sectores permite generar condiciones para el financiamiento, la planificación y la inversión en otras áreas de la economía.
El contrapunto con la UIA se suma a una discusión que viene creciendo alrededor de la apertura comercial y la situación de la industria nacional. Rappallini había planteado que defender la producción local no implica rechazar la estabilidad macroeconómica, y reclamó igualdad de condiciones para competir con empresas del exterior.
Entre los principales reclamos de los industriales aparecen la presión impositiva, los costos laborales, el acceso al financiamiento, la infraestructura y la competencia con productos importados, además de la evolución del consumo y de la actividad manufacturera.
Caputo, por su parte, mantiene la defensa del programa económico y rechaza la posibilidad de modificarlo en función de los reclamos de sectores específicos, con el argumento de que las medidas deben evaluarse por su impacto sobre el conjunto de la sociedad.