Lo que había sido anunciado como una fiesta popular para celebrar el 25 de Mayo y los 25 años de una histórica parrilla de Avellaneda terminó convertido en una escena caótica, con corridas, empujones y personas llevándose comida antes de que pudiera repartirse.
El evento fue organizado por la parrilla El Tano y prometía un sándwich de matambre a la pizza de 750 metros de largo, una estructura gigantesca que buscaba romper un récord mundial y unir el local gastronómico con las inmediaciones del Parque Domínico.
Pero la postal festiva duró poco.
Horas de espera y un clima cada vez más tenso
La convocatoria estaba pautada para las 11 de la mañana. Sin embargo, con el correr de las horas comenzaron a multiplicarse las quejas de quienes estaban en el lugar.
Según relataron asistentes en redes sociales, la preparación empezó mucho más tarde de lo previsto y no hubo información clara para la enorme cantidad de personas que esperaba detrás de las vallas.
“Recién a la una empezaron a cortar el pan”, escribió una usuaria en X.
Mientras el tiempo avanzaba, también crecía la desesperación de muchos de los presentes. Familias enteras, jóvenes y adultos aguardaban por una porción del gigantesco sándwich en medio de una jornada fría y cargada de tensión.
El momento en que todo se salió de control
Los videos que comenzaron a viralizarse mostraron el instante exacto en que parte del público derribó las vallas colocadas alrededor de las mesas y avanzó directamente sobre la comida.
En las imágenes se observan corridas, empujones y personas arrancando pedazos del matambre mientras todavía estaba siendo preparado.
La organización perdió rápidamente el control de la situación.
El episodio dejó una escena tan impactante como incómoda: cientos de personas peleándose por alcanzar una porción de comida en un evento que había sido pensado como una celebración popular.
“Muchas personas comenzaron a descontrolarse”
Horas después del episodio, desde Parrilla El Tano publicaron un comunicado en redes sociales para lamentar lo ocurrido.
“Durante casi toda la jornada se vivió un clima increíble, con familias, amigos y muchísima gente apoyando con respeto y buena energía”, señalaron.
Pero reconocieron que el final fue muy distinto al esperado.
“Muchas personas comenzaron a descontrolarse, subiéndose, empujando y metiéndose directamente a sacar y comer el sándwich antes de que pudiera entregarse de manera organizada”, expresaron.
Además, denunciaron que algunas personas también se llevaron elementos utilizados para la organización del evento.
Una imagen que golpea en medio de la crisis
La escena dejó algo más profundo que un evento fallido. Lo que ocurrió en Avellaneda volvió a mostrar una postal cada vez más frecuente en distintos puntos del país: largas esperas por comida gratuita, tensión creciente y situaciones que terminan explotando por desesperación.
El gigantesco matambre a la pizza, pensado para celebrar y reunir a miles de personas, terminó convertido en una imagen incómoda en medio de un contexto marcado por el aumento de precios, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades económicas que atraviesan muchas familias.
La fiesta que prometía quedar en la historia por un récord terminó viralizándose por algo completamente distinto.