El debate por la reforma electoral volverá a la agenda del Senado dentro de 15 días, según anunció la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, durante la sesión de este jueves. La iniciativa impulsada por el Gobierno permanece frenada desde mayo, principalmente por la falta de consenso entre el oficialismo y sus aliados alrededor de la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Bullrich confirmó que la intención del oficialismo es volver a convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales para retomar el tratamiento del proyecto y avanzar en una discusión que quedó interrumpida después de varias reuniones sin acuerdo.
El anuncio se produjo luego de que la senadora Edith Terenzi, de Despierta Chubut, reclamara que el Senado avance específicamente con el proyecto de Ficha Limpia, una iniciativa que busca impedir que personas condenadas en segunda instancia por delitos de corrupción puedan presentarse como candidatas a cargos nacionales.
El planteo de Terenzi expuso nuevamente una diferencia que atraviesa al oficialismo y a los bloques dialoguistas. Mientras algunos sectores pretenden separar el tratamiento de Ficha Limpia de la eliminación de las PASO, el Gobierno busca mantener ambos temas dentro del mismo paquete de reforma política.
La senadora chubutense cuestionó además que en el Senado no exista una herramienta equivalente al emplazamiento que funciona en la Cámara de Diputados para obligar a una comisión a comenzar el tratamiento de un proyecto. Por eso pidió la intervención de la presidenta de la Cámara alta, Victoria Villarruel, para facilitar el avance de Ficha Limpia.
El punto que mantiene trabada la reforma
La principal dificultad para el oficialismo continúa siendo la eliminación de las PASO.
La Libertad Avanza considera que las primarias dejaron de cumplir la función que tenían originalmente y busca directamente eliminarlas del calendario electoral nacional. Sin embargo, varios de los bloques que podrían acompañar otras iniciativas del Gobierno no están dispuestos a respaldar ese punto en los términos planteados.
La resistencia de los aliados fue precisamente la razón por la que el proyecto quedó frenado desde mayo. El oficialismo necesita construir una mayoría que le permita avanzar en el Senado, donde la negociación con los bloques provinciales y dialoguistas resulta determinante.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, también confirmó que la discusión será retomada.
La estrategia oficial contempla incluso la posibilidad de modificar el alcance de la propuesta si no logra reunir los votos suficientes para eliminar las PASO. Entre las alternativas que permanecen sobre la mesa aparece la posibilidad de suspender las primarias, en lugar de eliminarlas definitivamente, para definir las candidaturas de cada partido o alianza política.
El debate que se reanudará en septiembre tendrá así dos discusiones superpuestas.
Por un lado, el Gobierno deberá intentar conseguir respaldo para modificar el sistema de elecciones primarias. Por otro, deberá resolver si acepta que Ficha Limpia tenga un tratamiento independiente, como reclaman sectores de la oposición dialoguista y algunos aliados.
La definición será relevante para el calendario electoral de los próximos años, ya que la reforma busca modificar reglas que impactan directamente sobre la selección de candidatos y el funcionamiento de los partidos políticos.
Por ahora, la única certeza es que el proyecto volverá a comisión. El desafío para el oficialismo será convertir esa reapertura del debate en un acuerdo político que permita finalmente avanzar con la reforma.