El Comité Evaluador del RIGI aprobó el proyecto presentado por Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) para Bajo del Choique-La Invernada. La iniciativa prevé una inversión de US$12.400 millones durante 25 años y llevará el desarrollo del área a una escala mucho mayor.
La aprobación habilita un ambicioso plan de infraestructura que incluye más de 620 pozos horizontales, cuatro plantas de procesamiento y ductos de evacuación. Con tres equipos de perforación dedicados, Pluspetrol prevé perforar un promedio de 41 pozos por año y alcanzar una producción superior a 100.000 barriles diarios.
Una inversión que multiplica la actividad
El impacto no quedará concentrado únicamente en la producción de hidrocarburos. El proyecto también demandará infraestructura, servicios y trabajadores para sostener el crecimiento del área. El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, destacó que se trata de “una inversión realmente espectacular” y señaló que se construirán cuatro plantas que emplearán a más de 4.000 personas durante el próximo año y medio.
El gobernador Rolando Figueroa remarcó el alcance que tendrá la nueva producción para Neuquén. “Los barriles de producción previstos van a generar muchísimo desarrollo, pero fundamentalmente mucho empleo y mucho valor agregado”, sostuvo.
Además, Figueroa destacó el funcionamiento del RIGI como herramienta para impulsar este tipo de desarrollos: “El RIGI para el upstream fue un gran acierto para Neuquén y para el país. Evidentemente, esto lo demuestra”.
Neuquén, socio del desarrollo
GyP participa como empresa provincial y socio estratégico del proyecto, acompañando el crecimiento del área y las inversiones destinadas a ampliar la producción y la infraestructura.
Desde Pluspetrol también destacaron el papel de la Provincia. Su country manager en Argentina, Julián Escuder, valoró a Neuquén como “un articulador clave para fortalecer el desarrollo y operación en el territorio” y destacó su contribución para facilitar inversiones.
El proyecto tendrá además impacto en Rincón de los Sauces y la región norte de Neuquén, donde se desarrollarán las operaciones. La expectativa es que la nueva infraestructura permita acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y transformar una mayor producción de hidrocarburos en actividad económica dentro de la provincia.