Un hallazgo arqueológico podría resolver uno de los misterios históricos más famosos de Europa. En la ciudad neerlandesa de Maastricht, trabajadores de obra y arqueólogos descubrieron un esqueleto en la iglesia de San Pedro y San Pablo, que según los expertos podría corresponder al célebre mosquetero francés Charles de Batz de Castelmore d’Artagnan, cuya tumba se desconoce desde hace más de tres siglos.
El descubrimiento se produjo tras el hundimiento parcial del suelo del templo, en la zona donde antiguamente se encontraba el altar, un lugar reservado históricamente a personas de alto rango.
Según los indicios encontrados, los restos presentan daños compatibles con un disparo en la zona torácica, lo que coincide con la hipótesis histórica de que d’Artagnan murió en 1673 durante el asedio francés a Maastricht. Además, se halló una moneda francesa junto al esqueleto, reforzando la teoría de que podría tratarse de alguien de relevancia.
La hipótesis de que d’Artagnan fue enterrado en Maastricht ya existía, pero hasta ahora nunca se habían realizado excavaciones para confirmarla. Se cree que debido a las condiciones de la batalla y el calor intenso, su cuerpo no fue trasladado a Francia y fue inhumado en la ciudad neerlandesa.
Para verificar la identidad, se tomaron muestras de ADN de piezas dentales, que fueron enviadas a un laboratorio en Múnich. Allí se compararán con el material genético de un descendiente de la familia De Batz, cuya línea paterna aún se conserva en el sur de Francia, cerca de Aviñón.
Los resultados se esperan en las próximas semanas, mientras los arqueólogos mantienen una postura prudente pero reconocen que no hay elementos que contradigan la posibilidad de que estos restos pertenezcan al histórico mosquetero.
Este hallazgo podría poner fin a un enigma que ha perdurado más de 350 años, ofreciendo nuevas luces sobre la vida y muerte de uno de los personajes más emblemáticos de la historia y la literatura francesa.