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Sábado 28 de Marzo, Neuquén, Argentina
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Sinfonía otoñal con las flores más bellas de esta estación: para vestir tu jardín y alegrarte el alma

Anémonas, crisantemos, dalias y gladiolos florecen cuando el verano se despide. Si se combinan entre sí, pueden crear una maravillosa paleta de colores.

Sabado, 28 de marzo de 2026 a las 13:30
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Las flores de los crisantemos van del amarillo al rosa y al violeta.

Cuando el verano llega a su fin, otras flores asoman a los jardines, terrazas y balcones, para darles un toque de color y alegría.
En otoño, las dalias, los crisantemos, las anémonas, gladiolos y ásteres , se convierten en las más populares que florecen y se destacan en tus espacios cuando las del verano han perdido su belleza.
Pero además de ser las más populares, son también las más resistentes y fáciles de cuidar.
Combinadas entre sí, logran una sinfonía de colores que es una fiesta para los ojos.

Anémona (Hupehensis)
Entre las flores de otoño, las anémonas se ubican entre las más bellas. Con un cuidado especial, pueden florecer en el mismo lugar durante años, alegrando la vista con flores que van del blanco al rosa pálido.
Es importante tener en cuenta la floración de ésta  especie en nuestro país.
Por ejemplo la anémona de otoño aparece a finales del verano y florece hasta las primeras heladas.
La de primavera ofrece sus flores fucsias, azules o rojas, a finales del invierno y principio de la primavera.
La variedad patagónica, florecen al final de la primavera.
La anémona prefiere los suelos húmedos, se la puede ubicar en lugares de media sombra y cercana a la pared para que se proteja del sol y el viento.
Es una planta perenne, puede pasar el invierno en el jardín protegida por las hojas del otoño esparcidas en el suelo.
Si están en maceta, tanto en balcones como en terrazas, también se las puede cubrir con hojas para evitar que se hiele la raíz.

Las anémonas con un cuidado especial pueden florecer en el mismo lugar durante años, alegrando la vista.

Cristantemos
Los crisantemos son fáciles de cuidar. Sus flores que van del amarillo al rosa y al violeta, hacen de ésta flor de otoño un verdadera atracción.
Prospera tanto en maceta como en un macizo de flores en tierra. Se lo puede ubicar a media sombra o en un lugar soleado.
Requiere de un riego regular, el sustrato debe estar húmedo pero no encharcado. En verano y en los días de mucho calor se debe aumentar la frecuencia de riego. En invierno en cambio, reducirlo significativamente.
Hay dos formas de invernar ésta planta, podarla bien para que pueda volver a crecer la próxima temporada y colocar la maceta en una habitación con suficiente luz. 
O puede quedar al aire libre, podarla también y cubrirla con un colchón de hojas para proteger la raíz.

Gladiolos
Los gladiolos le dan al jardín un toque distinguido. Sus elegantes varas pueden alcanzar una altura de 1,5 metros  y dan flores en una amplia gama de colores. Los bulbos se plantan en primavera y deben guardarse en un lugar fresco y oscuro durante el invierno.

Las elegantes varas de los gladiolos pueden alcanzar una altura de 1,5 metros .

Dalias (Dahlia pinnata)
La dalia es la flor nacional de México. Crece de bulbos subterráneos y cuando llega a su máximo esplendor, puede medir desde 30 cm hasta 2 metros de altura. 
Necesita sol pleno, riego moderado y un suelo bien drenado. Su floración se da en verano y en otoño, con flores de variados colores y tamaños.
La dalia simboliza la belleza, el compromiso y la perseverancia.

Las dalias necesitas sol pleno, riego moderado y un suelo bien drenado.

Ásteres
Hay muchas especies de ásteres. Los otoñales florecen de color blanco, morado o rojo. Las flores tienen varias formas, a veces se parecen a las dalias, a los crisantemos o a las margaritas.
Le gustan los lugares soleados, los suelos aireados y el riego moderado.
Algunas variedades se dan muy bien en macetas y son una buena opción para balcones o terrazas.
Se pueden plantar en tierra hasta principios de otoño, esto le da a la flor el tiempo suficiente para echar raíces antes de la primera helada.
Para protegerlos del frío, colocar una capa ligera de tierra de abono, colocarlos contra la pared si están en macetas, hojas trituradas o aserrín y mantas antiheladas si fuera necesario.


 

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