En el mes de septiembre, se dio un violento episodio en una casa de San Martín de los Andes. Una mujer llegó a la vivienda y vio a su expareja que estaba adentro sin autorización. El hombre comenzó a insultarla, a golpearla provocándole lesiones y la amenazó de muerte. El fiscal del caso, Hernán Scordo, pidió que continúe detenido con prisión preventiva.
En enero, le impusieron al imputado una regla de no ejercer actos de intimidación o perturbación hacia ella y su familia. La condena era de seis meses de prisión condicional por el delito de amenazas simples, daño y desobediencia a un funcionario público.
Tras los hechos de septiembre, se lo acusó por los delitos de lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
Según Scordo, en la primera audiencia una jueza de garantías hizo lugar al pedido de preventiva. “Entendió que era la medida más eficaz para cautelar el proceso”, indicó. Luego, la medida fue prorrogada por un mes más. Ante su vencimiento, argumentó que los riesgos procesales de integridad para la víctima y de entorpecimiento de la investigación, continúan vigentes.
El juez de garantías que dirigió la audiencia, Diego Chavarría Ruíz, avaló la extensión de la prisión preventiva por el lapso que requirió el fiscal del caso.