En un contexto de máxima discreción, Nahir Galarza volvió a salir de la cárcel, esta vez por un permiso excepcional otorgado con fines humanitarios. La joven, condenada a prisión perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo en 2017, recibió autorización para salir temporalmente de la Unidad Penal Nº 6 de Paraná y visitar a su abuela materna en Gualeguaychú, quien se encuentra gravemente enferma con un cáncer terminal.
La salida transitoria fue autorizada por la Justicia bajo estrictas condiciones de seguridad y se realizó por única vez. El operativo fue cuidadosamente planificado tras la recepción del oficio judicial y contó con un equipo de custodia compuesto por agentes penitenciarios, un chofer y una oficial responsable, quienes acompañaron a Galarza durante todo el traslado desde la cárcel hasta el domicilio de su abuela.
El inspector general Alejandro Mondragón explicó que, debido a la alta exposición mediática del caso, se adoptaron medidas para manejar la situación con la mayor discreción posible y evitar cualquier tipo de disturbio. "La prioridad fue evitar filtraciones y garantizar la seguridad tanto de Nahir Galarza como del entorno", añadió.
Detalles de la visita por permiso excepcional con fines humanitarios
Durante la visita, que duró aproximadamente una hora en horas de la mañana, la joven estuvo bajo supervisión constante. "La custodia continuó en el interior del domicilio", detalló Mondragón, quien también señaló que el personal penitenciario tiene autorización para inspeccionar el lugar antes de la visita para asegurar que se cumplan todos los protocolos.
Además, se restringió la presencia de otras personas durante el encuentro para minimizar riesgos y facilitar el control del operativo. "En general, en estos casos, se trata de que el familiar esté solo", aclaró el funcionario.
Finalizado el tiempo estipulado por la Justicia, Nahir Galarza fue trasladada de regreso a la Unidad Penal Nº 6 de Paraná, donde permanece desde hace casi diez años cumpliendo su condena.
Las autoridades penitenciarias destacaron que la joven ha mostrado una mejora en su comportamiento dentro del penal y se ha adaptado a las normas. Según Mondragón, "ha mejorado el comportamiento y ha bajado un poco el perfil". Actualmente, participa en actividades laborales y formativas, trabajando en talleres y realizando cursos dentro de la cárcel.
El caso que marcó la condena de Nahir Galarza se remonta al 29 de diciembre de 2017, cuando Fernando Pastorizzo fue asesinado a balazos en Gualeguaychú. Su cuerpo fue hallado con dos disparos, uno en la espalda y otro en el pecho, junto a su moto.
En un principio, Galarza declaró como testigo, pero posteriormente fue detenida tras la acumulación de evidencias en su contra. En una segunda declaración admitió haber disparado con el arma de su padre policía, aunque alegó que fue de forma "accidental".
El tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú dictó la condena a prisión perpetua el 3 de julio de 2018, la cual fue ratificada en julio de 2019 por la Cámara de Concordia.