¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Acusó a su primo de violación, lo mandó preso y después reconoció que tuvo relaciones con otro hombre

Una adolescente acusó a su primo de violación, lo mandó preso y luego cambió su versión en Cámara Gesell: “Me la mandé, le eché la culpa”. La Justicia lo sobreseyó y ahora busca a otro hombre señalado por la chica.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
Lunes, 17 de agosto de 2026 a las 12:35
PUBLICIDAD
El fiscal y el defensor oficial coincidieron en el sobreseimiento del primo que nada tenía que ver con el abuso sexual

Una joven menor de edad denunció a su primo por violación. El joven fue acusado y quedó detenido, pero todo cambió cuando la chica declaró en Cámara Gesell y reconoció: "Me la mandé". Según su nueva versión, señaló al familiar porque otro hombre, con quien mantenía una relación, la habría amenazado con hacerle daño a su hermano menor si contaba que había tenido un amoríó con él. El juez consideró que el acusado había sido utilizado como un "chivo expiatorio" y dictó su sobreseimiento. Ahora la investigación continúa sobre el hombre identificado como “D”, quien todavía no pudo ser ubicado.

La historia comenzó cuando la adolescente concurrió a un centro de salud de Catriel preocupada porque sospechaba que podía estar embarazada. Durante la atención médica, los profesionales detectaron evidencias de actividad sexual y, debido a su edad, se activó el protocolo correspondiente ante una posible situación de abuso sexual infantil.

A partir de allí, la chica señaló directamente a su primo. Dijo que los episodios habían comenzado durante 2025, primero con manoseos y posteriormente con un abuso sexual con acceso carnal ocurrido durante los primeros días de marzo. Pero además de la acusación sexual, apareció otro elemento que agravó todavía más la situación judicial del joven: la adolescente sostuvo que el muchacho la había amenazado de muerte para impedir que contara lo ocurrido.

Con esa declaración, el expediente avanzó rápidamente. El joven fue acusado por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con coacción y quedó deteenido con prisión preventiva. Sin embargo, la causa estaba lejos de terminar.

La inesperada confesión

La situación comenzó a cambiar durante una entrevista en Cámara Gesell realizada el 27 de abril. Allí, la adolescente modificó sustancialmente su relato y dejó afuera de la acusación al primo. La chica reconoció que había acusado deliberadamente a su familiar

"Me la mandé, le eché la culpa a mi primo", fue la frase que, según expuso el defensor oficial Rodrigo Martínez, terminó provocando un cambio de rumbo en la investigación. La adolescente señaló a otro hombre, identificado como "D", con quien había mantenido una relación sentimental. Según su nueva declaración, habría sido ese hombre quien le indicó que acusara al primo. El motivo, siempre de acuerdo con el relato de la joven, era que el familiar tenía una edad cercana a la de ella, concurría habitualmente a la vivienda y podía aparecer como un acusado creíble.

Pero había algo más grave. La adolescente sostuvo que "D" la habría amenazado con hacerle daño a su hermano menor si lo denunciaba. De esta manera, quien inicialmente aparecía como acusado pasó a quedar completamente desvinculado, mientras que el foco de la investigación comenzó a dirigirse hacia el hombre que la chica identificó en Cámara Gesell.

¿Por qué eligió al primo?

La nueva declaración fue determinante para la defensa del joven. El defensor oficial pidió su sobreseimiento al considerar que ya no existían elementos que permitieran sostener su responsabilidad en los hechos. El fiscal jefe Gustavo Herrera avaló el planteo al considerar la nueva declaración de la adolescente, la intervención de los profesionales de salud y el cambio de versión producido durante la entrevista judicial.

También intervino la Defensora de Menores, Alicia Merino, quien se entrevistó con la adolescente después de la Cámara Gesell y explicó que la investigación debía continuar, pero ahora orientada hacia “D”. La joven aportó algunos datos que podrían servir para intentar localizarlo. Mientras tanto, el primo ya no tenía razón para continuar vinculado a una acusación que había provocado su detención.

Finalmente, el juez Juan Pedro Puntel hizo lugar al pedido y dictó el sobreseimiento del joven. En su resolución sostuvo que no existían elementos suficientes para sostener la autoría del imputado y consideró que la nueva explicación brindada por la adolescente resultaba no solamente desincriminante, sino también verosímil.

El magistrado puso especial atención en la explicación sobre por qué la adolescente había señalado inicialmente a su primo. Y utilizó una expresión que resume el giro de toda la causa: “chivo expiatorio”. El joven podía aparecer como un acusado creíble precisamente por su cercanía con la familia y porque concurría asiduamente a la vivienda. Es decir, habría sido una persona fácilmente sindicable para ocultar la identidad de quien ahora aparece como el principal objetivo de la investigación.

¿Quién es "D"?

La Justicia mantiene abierta la causa y ahora intenta avanzar sobre el hombre identificado como "D", quien habría mantenido una relación sentimental con la adolescente. El problema es que no pudo ser ubicado. El hombre es un trabajadsor golondrina que había llegado a la zona de Catriel para desempeñarse en una actividad rural y posteriormente habría abandonado la región.

Ahora el desafío para la Justicia es encontrar al hombre que la adolescente señaló en su segunda declaración y determinar qué ocurrió realmente.

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD