Un auto con pedido de secuestro vigente desde 2019 fue detectado en pleno centro de Cipolletti gracias a las cámaras del 911 RN Emergencias. El vehículo, que arrastraba una orden judicial desde hace casi siete años, estaba estacionado como si nada en la vía pública hasta que un operador decidió verificar la patente y destapó la irregularidad.
Todo ocurrió poco después de las 19 de ayer, cuando desde el Centro de Monitoreo seguían las imágenes de una zona transitada de la ciudad. En medio de la rutina, un detalle llamó la atención: un Renault Clio bordó estacionado sobre la calle. No había movimientos extraños, ni maniobras sospechosas. Sin embargo, el operador hizo lo que muchas veces no pasa: chequear.
Y ahí apareció el dato que cambia todo. El sistema arrojó que el auto tenía pedido de secuestro desde julio de 2019, solicitado por la Justicia de Neuquén. Es decir, un vehículo con una orden vigente que llevaba años circulando sin ser detectado.
A partir de ese momento, se activó el procedimiento. Primero llegó personal policial para confirmar la situación y, minutos después, avanzaron con la identificación del conductor, un hombre de 54 años. La escena, lejos de ser tensa, fue casi rutinaria. El auto seguía ahí, como si nunca hubiera estado bajo la lupa judicial.
Luego, el conductor y el vehículo fueron trasladados a la Comisaría 4°. Allí se confirmó lo que ya se sabía: no había delito penal en curso, sino un requerimiento de tipo civil. Por eso no hubo imputación. Pero el dato que queda flotando es otro: durante años, ese auto con pedido de secuestro estuvo fuera del radar.