La investigación por el brutal homicidio de Franco Agustín Morales, asesinado a tiros el jueves en Allen, sumó un nuevo capítulo y un tercer detenido. Brian Nicolás Domingo Fuentes Pérez, de 20 años y domiciliado en Neuquén, se presentó durante la noche en la Comisaría Sexta acompañado por sus padres y quedó detenido por disposición de la Fiscalía, señalado como presunto coautor del crimen.
La detención vuelve a poner el foco sobre la banda de cuatro hombres que, según la hipótesis de los investigadores, participaron del ataque que terminó con la vida del joven de 24 años. Pérez se suma así a Juan Pablo Elfi y Agustín Oscar Sassi, quienes ya habían sido acusados formalmente como coautores y quedaron bajo prisión preventiva luego de entregarse en Neuquén.
La acusación fiscal sostiene que Elfi y Sassi participaron del robo de la motocicleta de Morales y que, en medio de ese episodio, se produjo el homicidio. Ambos fueron imputados por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y para asegurar sus resultados, en concurso real con robo en lugar poblado y en banda agravado por el uso de arma de fuego. Ahora, con la aparición de un tercer sospechoso, la investigación intenta terminar de reconstruir el rol que habría tenido cada integrante del grupo.
Mientras las detenciones avanzan, la Brigada de Investigaciones de Allen ya había llegado hasta Neuquén junto con la División Homicidios de la Policía neuquina para realizar cinco allanamientos. Tres de esos procedimientos terminaron con resultados positivos y permitieron secuestrar prendas que ahora serán sometidas a pericias. Entre los elementos encontrados había camperas azules con franjas reflectivas, una mochila negra con detalles amarillos y una capucha azul con interior camuflado.
Pero hubo un secuestro que inmediatamente quedó bajo la lupa: una KTM Duke 200 encontrada en un domicilio del barrio Z1. Los investigadores sospechan que podría tratarse de la motocicleta que pertenecía a Morales y que habría sido robada durante el ataque. La sospecha deberá ser confirmada mediante las pericias y verificaciones correspondientes, pero el rodado puede convertirse en una pieza clave para sostener la reconstrucción del crimen.
Y todavía queda otro elemento que puede aportar información decisiva: el iPhone de Franco Morales. El teléfono había sido arrojado a un desagüe en inmediaciones del Puente 83, pero el rastreo satelital permitió localizarlo y recuperarlo. Con Pérez ya detenido, la causa tiene tres personas privadas de su libertad y un cuarto sospechoso que continúa bajo la lupa.