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Más de dos años después, los asesinos de Juan Caliani comienzan a cumplir la condena: llegan libres a la audiencia clave

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Llegan libres a una instancia compleja

Este miércoles a las 11, en la sala 10 de la Ciudad Judicial de Neuquén, se concretará una audiencia que marca un punto de inflexión en el caso por el asesinato del periodista Juan Caliani.

Mateo Guillermo Herrera y Cristian Joel Miño, declarados culpables por el robo seguido de muerte, deberán presentarse bajo la figura de “constitución de detenidos”. Recién a partir de este momento comenzarán a cumplir la pena de prisión efectiva.

La escena expone un dato central: a más de dos años del crimen, los responsables llegan en libertad a la instancia en la que finalmente quedarán detenidos.

Un proceso atravesado por demoras

El expediente se inició en abril de 2024 y avanzó con pruebas que, según la propia familia, no dejaban margen de duda. Sin embargo, el tiempo entre el hecho y la ejecución de la condena se extendió mientras los responsables permanecían fuera de prisión.

Ese recorrido es el que hoy vuelve a quedar en el centro de la escena.

“Es una condena ínfima para el daño”

Horas antes de la audiencia, Ana Mercado, madre de Juan Caliani, habló en el programa “La mañana es de La Primera”, que se emite por la AM550, y puso en palabras lo que atraviesa la familia.

“Quedarían detenidos y serían llevados a una unidad carcelaria. Ha sido un tiempo muy difícil, de saber que es una condena ínfima para el daño que han cometido”, lamentó la madre del joven periodista.

La expectativa por el inicio de la pena convive con la sensación de que el proceso llegó tarde.

“Un asesino en libertad genera inquietud”

La madre del periodista insistió en que el reclamo no es solo familiar.

“Sentir y saber que un asesino está en libertad en estos más de dos años genera inquietud y miedo, sabemos que estamos expuestos”, reconoció la mujer.

El planteo apunta al impacto que deja un caso de estas características más allá del expediente judicial.

El recuerdo que no se borra

En su testimonio, Mercado también describió el momento del ataque dentro de su casa, una escena que sigue presente.

“Por la violencia con la que irrumpieron en nuestra casa, yo vi como asesinaban a nuestro hijo, y eso me va a acompañar toda la vida”, dijo angustiada.

La familia remarca que no hay forma de reparar lo ocurrido, incluso con una condena en marcha.

“Derecho no quiere decir impunidad”

La discusión también se extiende al mensaje que deja el proceso.

“Derecho no quiere decir impunidad, porque esto da otro tipo de mensaje a la comunidad”, señaló. Y agregó: “no pido venganza, creo que es un mensaje muy desalentador para la comunidad”.

El planteo se repite en distintos tramos de la causa: el impacto social de un crimen grave y la respuesta del sistema judicial.

El final de una etapa, no del dolor

Con la audiencia de este miércoles, la causa entra en una nueva fase: la ejecución de la pena. Herrera y Miño quedarán detenidos y serán trasladados a una unidad carcelaria.

“Ahora esperamos que esa escasa pena la cumplan donde la tienen que cumplir”, expresó Mercado.

Para la familia, el proceso judicial avanza. Pero el vacío que dejó el crimen sigue intacto.

"Lo único que nos acompaña es todo lo que han hecho los vecinos, que están pendientes, los compañeros de trabajo, como tantos otros compañeros de Juan en los medios, los compañeros de futbol, los amigos de la vida, la familia, pero lo demás es muy hostil”, dijo afectada Mercado.

Una condena que llegó tarde y dejó más episodios de violencia en el camino

El proceso judicial tuvo un dato que no pasó desapercibido: el tiempo que tardó en hacerse efectiva la condena. El fiscal Germán Martín había pedido 6 años de prisión para Cristian Joel Miño —quien sujetó a la víctima— y 9 años para Mateo Guillermo Herrera, señalado como el autor de la puñalada. Por su parte, el abogado querellante Egea solicitó penas más duras: 9 y 12 años.

Finalmente, el Tribunal de Impugnación, integrado por Florencia Martini, Richard Trincheri y Federico Augusto Sommer, fijó condenas menores: ocho años y seis meses de prisión efectiva para Herrera y cinco años y ocho meses para Miño.

Declarados culpables, pero en libertad durante meses

Aunque ambos fueron encontrados responsables pocos días después del crimen del 1 de abril de 2024, la cárcel recién se concreta este miércoles. Durante todo ese tiempo permanecieron bajo el programa de Libertad Asistida.

Ese período quedó bajo la lupa. Según se expuso en distintas instancias, el régimen no logró su objetivo: los condenados no cumplieron las pautas impuestas ni mostraron cambios en su conducta.

Incumplimientos y nuevos hechos de violencia

El expediente suma situaciones que agravan el cuadro. De acuerdo a lo ventilado en la causa, no solo desobedecieron las reglas fijadas por la Justicia, sino que protagonizaron nuevos episodios violentos.

Uno de los hechos más graves involucró a una vecina, que primero fue agredida por la madre de uno de los condenados y luego atacada por el propio joven con una esquirla de hierro. En ese contexto, la amenazó con un cuchillo y le dijo que podía matar a cualquiera.

También se registró una golpiza contra un hombre que había chocado accidentalmente a su perro y se estaba disculpando.

A pesar de estos antecedentes, su situación judicial no se modificó hasta que finalmente se hizo efectiva la condena.

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