La Cooperativa CALF presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Neuquén por la presunta sustracción ilegítima de energía eléctrica en barrios cerrados de alto poder adquisitivo.
El caso se originó tras auditorías técnicas que detectaron conexiones clandestinas en al menos cinco propiedades ubicadas en zonas exclusivas de la ciudad de Neuquén. A partir de estos hallazgos, la entidad avanzó con una presentación judicial y se constituyó como parte querellante.
Según se informó, la causa encuadra prima facie en los delitos de hurto y robo, contemplados en los artículos 162 y 164 del Código Penal argentino.
Allanamientos y maniobras detectadas
Desde el área técnica de CALF señalaron que se detectaron maniobras sofisticadas para evadir el consumo registrado, entre ellas:
-
Conexiones subterráneas directas a la red
-
Sistemas de bypass que evitaban el paso por medidores
-
Alimentación irregular de equipos de alto consumo
Ante esta situación, la Cooperativa solicitó al Juez de Garantías órdenes de allanamiento y registro para inspeccionar el interior de las propiedades.
Consumos intensivos sin registro
De acuerdo con el equipo jurídico, los inmuebles investigados presentaban consumos elevados vinculados a:
-
Sistemas de climatización central
-
Piscinas climatizadas
-
Equipos de riego y bombeo
“No se trata de un error técnico, sino de una maniobra deliberada para evitar el pago del servicio”, indicaron desde la Cooperativa.
Objetivos de la investigación judicial
La denuncia presentada por CALF persigue cuatro objetivos principales:
- Cese de la impunidad
Buscar que el hurto de energía sea tratado como un delito contra la propiedad, conforme al Código Civil y Comercial.
- Identificación de responsables
Determinar quiénes son los propietarios u ocupantes que se beneficiaron del consumo irregular.
- Verificación dentro de las viviendas
Constatar qué artefactos de alto consumo estaban conectados a la red clandestina.
-
Riesgos para la seguridad pública
Documentar posibles peligros derivados de las conexiones ilegales, como incendios o fallas en la red eléctrica.
Impacto en los usuarios y el sistema
Desde la conducción de CALF remarcaron que el perjuicio económico generado por estas prácticas recae sobre el resto de los usuarios que cumplen con el pago del servicio eléctrico.
“La energía sustraída de forma clandestina termina siendo absorbida por los asociados que abonan su factura en tiempo y forma”, señalaron.
Además, la Cooperativa confirmó que continuará aportando pruebas técnicas, actas y registros fotográficos al fiscal interviniente, mientras extiende los operativos de control a otras zonas de Neuquén.