La noche que debía transcurrir en calma terminó convertida en una pesadilla. Una mujer de Fernández Oro denunció que su expareja ingresó a su vivienda mientras dormía junto a su hija de apenas 14 meses, le robó el teléfono celular y luego la amenazó con quemarla utilizando un bidón de nafta y un encendedor. Ahora, la Justicia le formuló cargos y ordenó una serie de medidas para proteger a la víctima y a sus hijos.
La acusación fue presentada por el fiscal adjunto Juan Pablo Escalada, quien atribuyó al hombre los delitos de hurto simple y amenazas, todo ello en un contexto de violencia de género. Según la reconstrucción de la fiscalía, el episodio ocurrió durante la noche del 5 de marzo, cuando el acusado ingresó a la vivienda sin autorización, tomó el celular de la mujer y la despertó de manera violenta.
Pero el momento más aterrador llegó instantes después. Siempre de acuerdo con la investigación, el hombre exhibió un bidón de combustible y un encendedor mientras la amenazaba, generando un temor concreto por la vida de la mujer y de sus hijos. La escena quedó incorporada como uno de los elementos centrales de la acusación.
Para sostener los cargos, la fiscalía presentó la denuncia de la víctima, su testimonio, el acta de intervención de la Comisaría 26 y un informe elaborado por la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI). Ese documento concluyó que la mujer atravesaba una situación de riesgo alto, por lo que recomendó adoptar medidas urgentes de protección.
Durante la audiencia, la defensa oficial no cuestionó la acusación ni la calificación legal y aceptó las restricciones solicitadas por la fiscalía. Entre ellas, se estableció una prohibición de acercamiento y de todo tipo de contacto, con un radio mínimo de 200 metros respecto de la víctima, su vivienda y cualquier lugar donde se encuentre.
Finalmente, la jueza de garantías Amorina Sánchez Merlo dio por formulados los cargos, habilitó una investigación penal por el plazo de cuatro meses y ratificó todas las medidas de protección. Durante ese tiempo, la fiscalía reunirá nuevas pruebas para determinar la responsabilidad del acusado en un caso que vuelve a poner en evidencia la gravedad de la violencia de género.