Mario Andrés Forquera pasó sus últimas horas con vida en un predio ubicado en la zona del Parque Industrial de Senillosa, donde se encontraba junto a otros cuatro hombres. Según la reconstrucción presentada por el Ministerio Público Fiscal, aquella reunión terminó en una brutal agresión que derivó en su muerte.
El hecho ocurrió entre el 4 y el 5 de julio, aunque el cuerpo fue encontrado recién el 3 de agosto, a unos 340 metros de las casillas existentes en el lugar. Durante una audiencia realizada este jueves en la Ciudad Judicial, la fiscal del caso, Guadalupe Inaudi, junto con la asistente letrada Agustina Jarry, detalló la secuencia que, según la investigación, terminó con el homicidio.
Forquera se encontraba en el predio junto al propietario, identificado como R.J.C., y los otros dos imputados, D.A.Z. y D.E.D.L., además de otro hombre. De acuerdo con la acusación, todos consumían bebidas alcohólicas y estupefacientes. En ese contexto comenzó una discusión entre Forquera y R.J.C., quien acusó a la víctima de haberle robado un taladro. La discusión, según la fiscalía, rápidamente pasó a la violencia. R.J.C. y D.A.Z. comenzaron a golpear a Forquera hasta reducirlo.
Pero la agresión no terminó allí. Según describió Inaudi ante el juez de garantías Luciano Hermosilla, los atacantes desnudaron a la víctima y le quitaron su teléfono celular. Luego continuaron golpeándolo y lo amenazaron con un arma de fuego. La fiscal sostuvo que llegaron a colocarle una escopeta en la boca y que posteriormente le provocaron múltiples heridas con dos armas blancas diferentes.
Las lesiones se concentraron en sus miembros inferiores y en la zona del abdomen.
Forquera se encontraba en el predio junto al propietario, identificado como R.J.C., y los otros dos imputados, D.A.Z. y D.E.D.L., además de otro hombre. De acuerdo con la acusación, todos consumían bebidas alcohólicas y estupefacientes. En ese contexto comenzó una discusión entre Forquera y R.J.C., quien acusó a la víctima de haberle robado un taladro. La discusión, según la fiscalía, rápidamente pasó a la violencia. R.J.C. y D.A.Z. comenzaron a golpear a Forquera hasta reducirlo
Atado de pies y arrojado entre los cerdos
Con Forquera gravemente herido, los tres imputados habrían actuado en conjunto para trasladarlo hasta el sector de corrales del predio. La acusación sostiene que lo arrastraron hasta uno de los chiqueros y que, atado de pies, lo arrojaron dentro del lugar. El objetivo, según planteó la fiscal, era que muriera allí.
Además, siempre de acuerdo con la reconstrucción presentada por el MPF, los hombres impidieron que el otro varón que se encontraba en el predio pudiera auxiliarlo. Sin embargo, Forquera consiguió escapar del corral.
Herido y después de haber atravesado la brutal agresión, logró salir del sector de los cerdos y comenzó a desplazarse por el interior del predio.
El cuerpo apareció casi un mes después
La víctima no logró sobrevivir a las heridas. Su cuerpo fue encontrado el 3 de agosto, casi un mes después del episodio, entre retamas y alpatacos. Estaba aproximadamente a 340 metros de las casillas ubicadas dentro del predio.
El hallazgo permitió avanzar en la investigación que el MPF lleva adelante junto con la Policía provincial y reconstruir el recorrido que habría realizado Forquera después de escapar del chiquero.
La fiscalía acusó a los tres hombres como coautores de un homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. La alevosía refiere, en este caso, a las circunstancias que habrían colocado a la víctima en una situación de indefensión frente a sus agresores, mientras que el ensañamiento se vincula con el modo particularmente cruel en que, según la acusación, fue atacado.
Los hombres impidieron que el otro varón que se encontraba en el predio pudiera auxiliarlo. Sin embargo, Forquera consiguió escapar del corral. Herido y después de haber atravesado la brutal agresión, logró salir del sector de los cerdos y comenzó a desplazarse por el interior del predio. La víctima no logró sobrevivir a las heridas. Su cuerpo fue encontrado el 3 de agosto, casi un mes después del episodio, entre retamas y alpatacos. Estaba aproximadamente a 340 metros de las casillas ubicadas dentro del predio.
Prisión preventiva para los tres imputados
Durante la audiencia, Inaudi solicitó que los tres hombres permanezcan detenidos durante seis meses y pidió además que durante ese período tengan prohibido intimidar a los testigos por cualquier medio. La fiscal fundamentó el pedido en la existencia de riesgo de fuga y peligro de entorpecimiento de la investigación.
El juez de garantías Luciano Hermosilla avaló la formulación de cargos y estableció en cuatro meses el plazo para continuar con la investigación. Respecto de la prisión preventiva, el magistrado hizo lugar al pedido de la fiscalía, aunque por un plazo menor al solicitado: los tres imputados permanecerán detenidos durante cuatro meses mientras avanza la causa.