Todo comenzó con una denuncia por amenazas
La investigación que terminó este jueves con tres allanamientos, dos personas demoradas y el secuestro de droga y municiones comenzó el 11 de agosto, después de una denuncia presentada en la Comisaría 20.
El comisario inspector Agustín Galeano, coordinador de la Dirección de Seguridad Confluencia, explicó que las víctimas habían denunciado haber sufrido lesiones y amenazas calificadas presuntamente mediante la utilización de armas de fuego.
El hecho se produjo en el sector de Colonia Rural Nueva Esperanza y desde entonces la brigada de investigaciones de la Comisaría 20 comenzó a trabajar para identificar a los posibles autores y determinar en qué vehículos se habían movilizado.
“Empezamos esta investigación con datos que una persona manifiesta en una denuncia”, explicó Galeano durante una entrevista en La mañana es de la Primera, por AM550.
A partir de allí comenzó una investigación que fue sumando diferentes elementos hasta llegar al pedido formal de allanamiento ante la Fiscalía.
La pista se armó con cámaras, celulares y testimonios
Galeano detalló que los investigadores debieron avanzar sobre distintas líneas para reconstruir lo ocurrido e individualizar a los sospechosos.
“A través de ese trabajo que se fue haciendo y concatenando las distintas pruebas que se fueron recolectando, se fue determinando quiénes podían ser los posibles autores, en qué vehículos se podrían haber desplazado o cuál podría haber sido el modus operandi”, explicó el uniformado.
Entre las herramientas utilizadas estuvieron el análisis de telefonía celular y cámaras, además de los testimonios que pudieron obtener los investigadores.
El comisario señaló que una de las dificultades aparece cuando los vecinos que pudieron haber visto o escuchado algo no quieren aportar información. A eso se suma que en Nueva Esperanza no siempre resulta sencillo encontrar cámaras que puedan utilizarse como elementos de prueba.
Con las distintas evidencias reunidas, la investigación llegó finalmente a una instancia en la que la Fiscalía y el juez de Garantías pudieron autorizar las diligencias.
“Nosotros tenemos que dar una investigación que confronte pruebas suficientes como para que la decisión fiscal con el juez de Garantías finalice o termine en el otorgamiento de las diligencias de allanamiento”, argumentó.
En una casa encontraron droga y municiones
Los procedimientos se realizaron durante la mañana del jueves en Colonia Rural Nueva Esperanza II, Valentina Sur y barrio Hipódromo, con participación de efectivos de UESPO y de la Unidad Especial Metropolitana.
El resultado más importante apareció en el domicilio de Nueva Esperanza, donde fueron demoradas dos personas mayores de edad.
Allí, según detalló Galeano, los efectivos encontraron municiones de arma de fuego, aproximadamente 460 gramos de marihuana en cogollos, cerca de medio kilo de marihuana prensada y unos 80 gramos de cocaína.
“El resultado a destacar es lo que se obtiene en Nueva Esperanza, donde se ubican municiones de arma de fuego y lo que era marihuana disuelta en cogollos, aproximadamente 460 gramos y cerca de medio kilo de marihuana prensada y unos 80 gramos de cocaína”, detalló.
Por la presencia de estupefacientes tomó intervención el Departamento Antinarcóticos, que realizó las diligencias correspondientes bajo las directivas de la Fiscalía de Narcocriminalidad.
En el allanamiento realizado en el barrio Hipódromo también fueron secuestrados cinco cartuchos calibre .32, mientras que en Nueva Esperanza se encontraron dos cartuchos de distintos calibres.
Los demorados recuperaron la libertad
Una vez finalizados los procedimientos, las dos personas demoradas fueron trasladadas para cumplir con las diligencias de rigor y ser examinadas por el médico policial.
Galeano confirmó que ambas tienen antecedentes, aunque aclaró que ninguno tenía una restricción vigente al momento de los allanamientos ni un pedido de captura vigente.
Por disposición de la Fiscalía, y al no existir otra causa judicial que impidiera que permanecieran en libertad, fueron notificadas de las actuaciones, fijaron domicilio, designaron abogado defensor y recuperaron la libertad, quedando vinculadas a la investigación.
Mientras tanto, la Policía continúa con la causa que originó los allanamientos: determinar quiénes participaron de las amenazas denunciadas, cómo se desarrolló el hecho y qué responsabilidad corresponde a cada uno de los investigados.
Galeano destacó especialmente el trabajo desarrollado por el personal de la Comisaría 20 y de la unidad de investigaciones, que durante semanas reunió los elementos necesarios para llevar la investigación hasta los procedimientos realizados este jueves.