Un violento vuelco ocurrió sobre la Ruta Nacional 250, a la altura de Pomona, cuando un Fiat Siena que viajaba desde Comodoro Rivadavia hacia Neuquén terminó a varios metros de la cinta asfáltica completamente destruido. A pesar de la violencia del hecho, los tres ocupantes resultaron ilesos y no necesitaron ser hospitalizados.
El episodio se registró cerca de las 16.30 del domingo, en el kilómetro 222, y generó un rápido despliegue en la zona. Apenas ingresó el aviso, efectivos del Destacamento del Cuerpo de Seguridad Vial de Pomona llegaron al lugar y se encontraron con una escena que, por momentos, hacía pensar en lo peor: el auto completamente fuera de la ruta y con evidentes signos de haber dado varios tumbos.
Según lo que comentó el conductor, el Siena avanzaba en sentido sur-norte, cubriendo el largo tramo que une Comodoro Rivadavia con Neuquén. Sin embargo, al llegar a la zona de Pomona, algo falló. En circunstancias que todavía se investigan, el hombre que manejaba perdió el control y el vehículo se fue hacia la banquina.
A partir de ahí, todo ocurrió en segundos. El auto tocó la banquina y al intentar retenerlo sobre el asfalto, realizó una maniobra brusca que derivó en un trompo. A partir de allí, absolutamente fuera de control salió despedido hacia la mano contraria y luego hacia el campo, donde se clavó y dio varios tumbos.
Mientras tanto, los tres ocupantes, todos hombres mayores de edad, lograron salir por sus propios medios, todavía en estado de shock por lo vivido. Minutos después fueron asistidos por personal de Salud de Pomona, que llegó al lugar para evaluar su estado.
Finalmente, y contra todo pronóstico, los profesionales confirmaron que ninguno presentaba lesiones de gravedad. No fue necesario el traslado a un hospital y el episodio terminó siendo un milagro en la ruta: un viaje largo, un vuelco impactante y tres vidas que, increíblemente, siguieron intactas.