El cuarto integrante de la banda que mató Franco a Morales en Allen se entregó en Neuquén y quedó detenido, por lo que ahora son cuatro los sospechosos apresados por el homicidio del joven de 24 años. El hombre era buscado por la Justicia rionegrina y está señalado como parte del grupo que viajó desde Neuquén hasta Allen para supuestamente comprar la KTM Duke 200 y que terminó asesinándolo para apoderarse de la moto.
Con esta detención, la investigación llega a un punto clave: la banda que la Fiscalía había reconstruido ya no tiene integrantes prófugos. El cuarto sospechoso quedó a disposición de la Justicia de Neuquén, mientras se espera que avance el trámite para trasladarlo a Río Negro, donde deberá enfrentar la audiencia de formulación de cargos.
Ahora bien, detrás de esta entrega hay una historia que comenzó con una publicación de venta de una moto y terminó con un asesinato. Franco Morales había puesto a la venta su KTM Duke 200 y, de acuerdo con la hipótesis que investiga la Fiscalía, recibió el contacto de personas interesadas en comprarla.
Sin embargo, aquella supuesta operación comercial fue utilizada como una pantalla. El grupo habría viajado desde Neuquén hacia Allen para concretar el encuentro con Morales. La escena que debía ser una venta terminó convertida en una emboscada y Franco recibió un disparo que terminó con su vida.
A partir de ese momento, los investigadores comenzaron a reconstruir cada movimiento de los sospechosos. Las cámaras de seguridad fueron determinantes para establecer desplazamientos y características de quienes participaron del hecho. Registros particulares, imágenes vinculadas al sistema 911 y cámaras de una estación de servicio fueron incorporados a la investigación.
Pero las imágenes no fueron el único elemento que permitió avanzar. Durante los allanamientos realizados en Neuquén también apareció una moto que los investigadores vinculan con el grupo y con los movimientos previos al crimen. Ese hallazgo se convirtió en otra pieza de una causa que comenzó a cerrar el cerco sobre los sospechosos.
Mientras tanto, dos de los acusados ya habían quedado detenidos y posteriormente se sumó un tercero. La Justicia los vinculó, de acuerdo con la acusación fiscal, con el homicidio agravado por el uso de arma de fuego y para asegurar sus resultados, bajo la figura de criminis causa, además del robo agravado.
Ahora, con la entrega del cuarto hombre, la investigación adquiere otra dimensión. El grupo señalado por la Fiscalía quedó completo detrás de las rejas, aunque todavía deberán determinarse en sede judicial las responsabilidades individuales de cada uno y el grado de participación que tuvo cada acusado en el ataque.
En este nuevo escenario, el próximo paso será clave. Como el cuarto detenido se encuentra en Neuquén, se espera que la Justicia de esa provincia resuelva su traslado hacia Río Negro. Una vez concretado, quedará a disposición del Ministerio Público Fiscal rionegrino y deberá afrontar la correspondiente formulación de cargos.
Además, la investigación todavía tiene cuestiones pendientes. Los fiscales continúan buscando reconstruir con precisión qué ocurrió durante el encuentro, quién efectuó el disparo que mató a Morales, cuál fue la participación concreta de cada uno y qué ocurrió con la moto que terminó convirtiéndose en el supuesto objetivo del ataque.