La Justicia dio un nuevo paso en una investigación por robos al solicitar la elevación a juicio oral de un ciudadano chileno que fue identificado a partir de una huella dactilar encontrada en una de las escenas delictivas.
La medida fue impulsada por la fiscalía interviniente, que considera reunidas las pruebas necesarias para que el acusado enfrente un debate oral y público por su presunta participación en distintos hechos ocurridos en territorio bonaerense.
Según la investigación, uno de los elementos centrales para avanzar sobre el sospechoso fue el trabajo realizado por los peritos especializados, quienes lograron establecer una coincidencia entre una huella hallada durante las tareas de relevamiento y los registros existentes en las bases de datos de identificación.
La evidencia permitió incorporar al acusado a la causa y reconstruir parte de los movimientos que habrían sido realizados antes y después de los hechos investigados. A partir de allí, los investigadores sumaron nuevas pruebas documentales y testimoniales que fortalecieron la acusación.
Para los fiscales, la prueba pericial resultó determinante para ubicar al sospechoso en un lugar clave de la investigación y vincularlo con la maniobra delictiva que se encuentra bajo análisis judicial.
Ahora será la Justicia la que deba resolver si hace lugar al pedido de la fiscalía y envía el expediente a juicio oral, instancia en la que se analizarán todas las pruebas reunidas durante la etapa de instrucción.
El caso vuelve a poner en relieve la importancia de las técnicas de identificación forense, que en numerosas investigaciones se convierten en una herramienta decisiva para esclarecer delitos y determinar responsabilidades penales.