La rutina de entrenamiento de una escuelita de fútbol del barrio Islas Malvinas de la ciudad de Neuquén se vio interrumpida por un episodio que combinó imprudencia y ¿redes sociales? Dos jóvenes que se identificaron como “influencers” fueron demorados tras sustraer pertenencias de los jugadores mientras practicaban.
El hecho ocurrió mientras los chicos realizaban la práctica de fútbol, y gracias a la rápida intervención de profesores y padres, los sospechosos fueron retenidos y los objetos recuperados antes de que se generara un daño mayor.
Según explicaron los involucrados —un joven de 20 años y un menor de 16—, su intención no era cometer un delito tradicional. “Estamos haciendo videos para redes donde hacemos como que robamos las pertenencias de personas y después se las devolvemos. Por ese video nos pagan 200 mil pesos al subirlo”, relataron ante la policía.
Aun así, las autoridades locales destacaron que la acción no exime de responsabilidad legal y los jóvenes fueron puestos a disposición de la justicia. Desde la institución deportiva, los directivos solicitaron a las familias acompañar a los chicos durante los entrenamientos, reforzando así la seguridad en la escuelita.
El episodio refleja un fenómeno cada vez más frecuente: la búsqueda de contenido llamativo en redes sociales, que en algunos casos puede cruzar la línea de lo legal y lo seguro. Mientras la creatividad digital no deja de crecer, también plantea preguntas sobre los límites entre la diversión y la imprudencia.