El motín que mantuvo durante varias horas en tensión a una comisaría del microcentro porteño finalizó con la liberación del último policía retenido y sin personas heridas, según confirmó este jueves por la tarde el ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Giménez.
El funcionario explicó cómo comenzó el conflicto en la dependencia ubicada en Lavalle al 453 y confirmó que durante los incidentes fueron retenidos un subcomisario, un inspector y un oficial mayor.
Los dos primeros recuperaron la libertad durante las negociaciones, mientras que el oficial permaneció retenido hasta que finalmente se alcanzó un acuerdo.
“No hay heridos, serán todos trasladados”, aseguró Giménez una vez concluido el operativo.
Cómo comenzó el motín
Según la reconstrucción realizada por el ministro, el episodio se inició cerca del mediodía a partir de una pelea entre detenidos. “Hubo una pelea entre los reos, la Policía entró, separó a uno de ellos y los nueve restantes se acercaron”, explicó.
Cuando los efectivos ingresaron para controlar la situación, tres de ellos quedaron retenidos.
A partir de ese momento se iniciaron las negociaciones. Primero fueron liberados el subcomisario y el inspector, mientras que el oficial mayor continuó dentro hasta el final del conflicto.
Durante la tarde se conformó un comité de crisis integrado por autoridades policiales y del Ministerio de Seguridad, Bomberos y el SAME. También intervinieron representantes de la Fiscalía y personal del Servicio Penitenciario Federal.
“No hubo personas heridas”
Una vez terminado el episodio, los detenidos involucrados fueron examinados por personal médico.
“Todos en perfecto estado de salud, ninguno fue golpeado, personal policial tampoco”, afirmó Giménez.
El titular del SAME, Alberto Crescenti, confirmó que el policía que permaneció retenido fue asistido también por profesionales de salud mental.
El ministro negó además que el conflicto se hubiera originado por una supuesta resistencia de los presos a ser trasladados a la cárcel de Marcos Paz.
Según su versión, el detonante fue un enfrentamiento entre los propios detenidos debido a problemas de convivencia.
Robaron celulares y habrían vaciado cuentas
Giménez reveló además que durante el motín los detenidos se apoderaron de pertenencias de los policías.
Según detalló, fueron sustraídos teléfonos celulares, dinero, alhajas y prendas. También aseguró que con uno de los dispositivos robados “vaciaron las cuentas” de integrantes de la fuerza.
Esta información aporta contexto a los videos difundidos durante la tarde, en los que varios detenidos aparecían filmándose dentro de la dependencia, realizando videollamadas y celebrando su aparición en televisión.
“El celular fue robado a personal policial”, confirmó el ministro.
Las autoridades anticiparon que los involucrados serán investigados por delitos que podrían incluir robo, privación ilegítima de la libertad y amenazas, aunque las imputaciones deberán ser formalizadas por la Justicia.
La alcaidía quedará cerrada
Giménez informó que en la dependencia había 31 detenidos y rechazó que existiera una situación de hacinamiento.
También explicó que siete presos fueron resguardados porque no participaron del motín, aunque serán trasladados junto con los demás.
“Nunca hubo un intento de evasión”, aseguró.
Finalizado el operativo y mientras avanzan las actuaciones judiciales y administrativas para determinar las responsabilidades por lo ocurrido, el Gobierno porteño resolvió que la alcaidía permanecerá cerrada temporalmente.