La Justicia de Río Negro dará a conocer el viernes 16 de octubre la sentencia contra Germán Pullek, declarado responsable penal por el choque frontal que provocó la muerte de Facundo Chimatti, Elsa Angélica García y Rodolfo Alfredo Pérez en la Ruta Nacional 250. La fiscalía pidió tres años de prisión condicional, la familia de una de las víctimas reclamó cárcel efectiva y la defensa pretende que se aplique la llamada pena natural por las gravísimas consecuencias que el siniestro dejó en el entorno familiar del acusado.
La tragedia ocurrió el 2 de enero de 2024, alrededor de las 9, en el kilómetro 263 de la Ruta Nacional 250, entre Lamarque y Pomona. Aquella mañana, una Chevrolet Meriva y un Peugeot 408 chocaron de frente. El impacto fue devastador: los tres ocupantes del Peugeot murieron y los dos vehículos se incendiaron.
Al volante de la Meriva iba Pullek, quien viajaba con su pareja y sus dos hijos adolescentes. Según la acusación fiscal, realizó un adelantamiento prohibido por la línea amarilla continua, invadió el carril contrario e impactó contra el auto en el que se trasladaban las víctimas. Los cuatro integrantes de la familia que viajaba en la Meriva también sufrieron lesiones.
Las víctimas fueron Facundo Chimatti, de 33 años, y Elsa García y Rodolfo Pérez, ambos de 65. La noticia sacudió a la región y dio paso a una investigación que buscó establecer cómo se produjo el choque y qué responsabilidad le correspondía al conductor que sobrevivió a la colisión.
La discusión sobre la culpabilidad ya quedó atrás. El 22 de abril, Pullek fue declarado responsable penal por homicidio culposo agravado por la cantidad de víctimas. Durante el juicio se analizaron las pruebas, los testimonios y las circunstancias de la maniobra. El tribunal tuvo por acreditado que el conductor incumplió el deber de cuidado que exige la circulación vial.
La fiscalía pidió tres años de prisión condicional
Con la responsabilidad penal establecida, el proceso ingresó en la etapa decisiva: determinar la pena. La fiscal Analía Álvarez solicitó tres años de prisión condicional, seis años de inhabilitación para conducir y una serie de reglas de conducta que el acusado deberá cumplir durante tres años.
Entre las condiciones reclamadas figuran someterse al control del Instituto de Asistencia a Presos y Liberados, realizar un curso de concientización sobre seguridad vial, entregar la licencia de conducir una vez conocido el fallo, no cometer nuevos delitos y no abusar del consumo de alcohol. También pidió que mantenga su domicilio bajo las condiciones fijadas judicialmente.
Álvarez reconoció que Pullek no registra antecedentes penales, tenía licencia de conducir, contaba con seguro y conocía las normas de tránsito. Sin embargo, sostuvo que esas circunstancias personales no pueden analizarse de manera aislada frente a la gravedad del hecho y la pérdida irreparable de tres vidas.
La fiscal también hizo hincapié en las familias que quedaron del otro lado de la tragedia. Detrás de la calificación legal, remarcó, hay personas que deben seguir viviendo con las consecuencias de una muerte que no tiene reparación. La postura del Ministerio Público es que el sufrimiento del imputado y de sus familiares debe ser considerado, pero no puede compensar ni borrar el daño provocado.
La familia de Chimatti quiere que vaya a la cárcel
La querella que representa a la familia de Facundo Chimatti pidió una pena más severa: tres años y seis meses de prisión efectiva, además de la inhabilitación para conducir por el doble del tiempo de la condena y el pago de las costas del proceso.
La diferencia con el pedido fiscal no es menor. Mientras Álvarez considera suficiente una pena condicional acompañada de restricciones, la familia de Chimatti reclama que el responsable cumpla prisión efectiva. La otra querella, en cambio, adhirió al planteo de la fiscalía.
Facundo tenía 33 años y trabajaba como remisero, además de desarrollar una actividad vinculada a la ganadería. Sus familiares lo recordaron como un hombre trabajador, solidario y con proyectos por delante. Su muerte dejó un vacío que ninguna sentencia podrá reparar, pero la condena que se imponga determinará las consecuencias penales que deberá afrontar el responsable.
El pedido de la querella coloca en el centro de la discusión la respuesta judicial frente a una conducta que terminó con tres vidas. No está en debate que el choque ocurrió ni que Pullek fue declarado responsable: lo que ahora se discute es si la pena debe cumplirse dentro de una cárcel o bajo condiciones impuestas por la Justicia.
La defensa apuesta a la pena natural
La estrategia de la defensa particular apunta en otra dirección. Los abogados solicitaron que se aplique la denominada pena natural, un planteo que busca que el sufrimiento extraordinario padecido por el propio autor como consecuencia del hecho sea valorado al momento de decidir la sanción.
En este caso, la defensa puso el foco en las consecuencias que el choque tuvo sobre la familia del acusado, especialmente en la situación de su hija Zoe, quien sufrió lesiones gravísimas que le impiden caminar y requiere asistencia permanente, tratamientos médicos y traslados frecuentes.
El propio Pullek habló ante el tribunal sobre cómo cambió su vida después del siniestro. Describió una rutina atravesada por los cuidados de su hija, las terapias y las dificultades cotidianas, además de las secuelas físicas y emocionales que atribuyó al choque. La defensa sostuvo que ese padecimiento debe ser tenido en cuenta y pidió que no se le imponga una pena.
Como alternativa, los abogados reclamaron tres años de prisión en suspenso. También solicitaron que las reglas de conducta y la entrega de la licencia se hagan efectivas una vez que la sentencia quede firme.
Sin embargo, la fiscalía rechazó que la pena natural pueda desplazar la responsabilidad por la muerte de tres personas. Álvarez insistió en que el tribunal ya tuvo por probado que el acusado incumplió el deber objetivo de cuidado y que las consecuencias sufridas por su familia no pueden analizarse como si las otras víctimas y sus allegados no existieran.
La decisión está en manos del tribunal colegiado integrado por los jueces Maximiliano Camarda, Luciano Garrido y Laura Pérez. Serán ellos quienes deberán resolver qué peso asignan a la gravedad de la conducta, la muerte de las tres víctimas, las condiciones personales del acusado y las consecuencias que el choque dejó en su propia familia.
El viernes 16 de octubre, a través de la plataforma Zoom, se conocerá la resolución. El tribunal deberá definir si impone una pena condicional, como pidió la fiscalía; una condena de cumplimiento efectivo, como reclama la familia de Chimatti; o si considera que existen fundamentos jurídicos para aplicar la pena natural solicitada por la defensa.
La tragedia de la Ruta 250 ya tuvo una primera respuesta judicial con la declaración de responsabilidad penal. Ahora llega el momento de conocer la sanción. Para las familias de Facundo Chimatti, Elsa García y Rodolfo Pérez, ninguna condena devolverá a sus seres queridos. Pero la sentencia establecerá qué consecuencias legales deberá afrontar el conductor por una maniobra que terminó con tres vidas.