RESULTADO DE LA MEDIACIÓN

Una tragedia de perros y chanchos que llegó a un final feliz

Los vecinos arribaron a un acuerdo de Mediación Comunitaria. En lo que va del año, la oficina que brinda el servicio realizó poco más de 300 mediaciones
lunes, 08 de mayo de 2017 · 16:36

Los perros salieron de la chacra de su dueño, ingresaron a la del vecino y, a feroces dentelladas, le mataron los lechones que estaban en el corral.

Ofuscado y fuera de sí, el criancero terminó matando a los perros, con lo que la crispación entre colindantes llegó a límites insospechados.

Pero, aun así, tuvieron la lucidez suficiente como para sentarse a charlar y sellar un acuerdo.

El caso ocurrió en Confluencia, y el acuerdo se logró a través del servicio de mediación comunitaria, que brinda la dirección general de Resolución Alternativa de Conflictos, de la provincia de Neuquén.

Según indicó su titular, Nicolás Bavio, en lo que va del año se realizaron poco más de 300 mediaciones, el 60% de las cuales terminó en acuerdo entre las partes; y el resto quedó en su estado de "expediente trabajado”.

Un dato llamativo, reflejo -quizá- de los tiempos que corren, es que los llamados conflictos comerciales aumentaron en un 15% con relación a 2016; con la particularidad de que hay problemas con el viejo y tantas veces salvador "fiado”.

En efecto; los comerciantes fían, los clientes no pueden pagar, y al no quedar registro formal de la deuda, terminan en la oficina de Mediación de la calle Elordi 644, o en cualquiera de las delegaciones que tiene tanto en la ciudad capital como en el interior de la provincia.

Ahora bien, de aquellos 300 casos, el 57% corresponde a problemas de convivencia, entre los que se encuentran los ruidos molestos, los animales, las usurpaciones de terrenos, las construcciones sin autorización, etc. Mientras que el 15% obedece a casos de agresiones verbales.

En otro de los casos en los que se llegó a un acuerdo, una vecina de Neuquén logró que el albañil que le había cobrado por adelantado para construirle una losa que jamás terminó, le devolviera parte del dinero.No todo, claro; solo el proporcional por lo que no construyó.

 tanto que la oficina también abrió un espacio de diálogo entre en una madre y su hijo que habían entrado en conflicto por la administración de un kiosco familiar. No se hablaban, pero pudieron congeniar.

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