Mercedes Lucía, es la séptima hija mujer de un matrimonio radicado en San Carlos de Bariloche. Sus padres, Leonardo y María Clara tenían seis hijas mujeres y buscaban el varón, pero deberán seguir insistiendo, aunque por ahora coinciden en que éste fue el último intento.
En cuanto al nacimiento, fue en el Hospital Ramón Carrillo de la misma ciudad, donde tras un parto inducido, llegó con 2,837 kilogramos, y de acuerdo a lo que establece la Ley 20.843, el presidente de la Nación será su padrino.
El hecho genera expectativas a la familia que llegó hace cinco años desde Buenos Aires, donde nacieron sus otras hijas, luego de que la jefa de Maternidad les comentó que “desde el Gobierno llamaron para consultar sobre el nacimiento de Mer”, refiriendo así a lo que reza en la Ley 20.843 de padrinazgo presidencial para los casos en los que se trate del séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una prole del mismo sexo.
Además, hay cierta simpatía del presidente por la provincia, ya que su esposa es rionegrina, lo cual da un marco especial a toda la situación que ya superó la frontera familiar para instalarse inclusive en medios de Buenos Aires.
El padrinazgo presidencial, rige por ley desde el año 1.974, y refiere a una tradición rusa que trascendió a varios países del mundo. Dicho padrinazgo se otorgaba en la antigüedad de modo imperial a niños y niñas que nacieran séptimos y con el mismo sexo que el resto de sus hermanos, para protegerlos de una maldición. Ya que, de lo contrario los varones se convertirían en lobizones y las nenas en brujas.
Mercedes, tiene una hermana mayor que ya estudia medicina en la universidad, Sofía de 18 años; y le siguen Tamara de 16, Milagros de 13, Ana María de 12, Isabella de 7 y Paloma de 3 años.