Neuquén y Río Negro dieron un paso clave hacia la consolidación de una estrategia turística regional que busca posicionar a la Norpatagonia como uno de los destinos más atractivos de Argentina y Sudamérica. La iniciativa fue uno de los principales temas abordados durante el encuentro de los gabinetes productivos de ambas provincias, donde se acordaron líneas de trabajo para fortalecer la complementariedad de sus destinos y ampliar la oferta para los viajeros.
Cuál es el objetivo de la agenda turística conjunta entre Neuquén y Río Negro
El objetivo es claro: generar una agenda común que permita aprovechar las fortalezas de cada territorio, potenciar experiencias turísticas integradas y atraer a más visitantes nacionales e internacionales. La propuesta contempla acciones coordinadas en promoción, desarrollo de productos turísticos y modernización de normativas vinculadas al sector.
La secretaria de Turismo de Río Negro, Sol Canalda, destacó que el trabajo conjunto incluirá la promoción de los vinos regionales, el impulso de la pesca deportiva en lagos y ríos patagónicos, además de mesas técnicas orientadas a fortalecer la oferta formal y mejorar las condiciones para prestadores turísticos.
Las provincias de Neuquén y Río Negro están conectadas a lo largo de cientos de kilómetros por ríos que atraviesan valles, estepas y paisajes cordilleranos. Además de compartir recursos naturales, ambas cuentan con atractivos turísticos similares y complementarios que son especialmente valorados por visitantes y turistas provenientes de distintas regiones de Argentina y de países vecinos. Lagos cristalinos, montañas nevadas, bosques andinos, rutas escénicas y una destacada gastronomía regional forman parte de una propuesta que despierta interés durante todo el año.
Entre las acciones previstas se encuentra el fortalecimiento del enoturismo, uno de los segmentos con mayor crecimiento en la región. La idea es integrar las rutas del vino de Neuquén y Río Negro para ofrecer experiencias más completas, vinculando bodegas, gastronomía local y paisajes característicos de la Patagonia.
Otro de los ejes centrales será el desarrollo de productos vinculados a la pesca deportiva. Los lagos cordilleranos, los ríos de montaña y los cursos de agua del Alto Valle constituyen escenarios muy buscados por pescadores deportivos de Argentina, Chile, Brasil y otros mercados internacionales.
La agenda también contempla la creación de circuitos turísticos integrados que conecten la cordillera, los valles productivos y las rutas gastronómicas. De esta manera, destinos como Bariloche, Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Neuquén capital, Caviahue, El Bolsón y la Costa Atlántica rionegrina podrán complementarse dentro de propuestas más amplias y atractivas para los viajeros.
Además, ambas provincias trabajarán en la coordinación de calendarios turísticos y campañas de promoción para reforzar la presencia de la Norpatagonia en ferias, eventos y mercados estratégicos. La iniciativa apunta a consolidar una región turística más competitiva, con propuestas para todas las estaciones del año y una identidad compartida que combine naturaleza, aventura, gastronomía y cultura.