El gobierno de la provincia de Neuquén continúa aplicando sanciones estrictas contra empleados públicos que incumplen con sus responsabilidades. Este viernes se conocieron dos casos más: un exchofer de ambulancia que protagonizó un episodio bochornoso y un policía que incumplió reiteradamente con sus deberes.
El exagente Alfredo David Tarifeño, quien trabajaba como chofer del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN) bajo la órbita de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, fue expulsado de la administración pública tras un sumario disciplinario. El 3 de marzo de 2024, el trabajador protagonizó un episodio de conducta violenta hacia terceros, mientras se encontraba en aparente estado de ebriedad.
Durante el hecho ocasionó daños a un vehículo Fiat Duna, lo que derivó en su demora policial y posterior traslado a un centro asistencial. En ese momento se encontraba afectado a tareas de cobertura sanitaria en la localidad de Villa Traful, junto a personal del SIEN. Previamente, se le había aplicado una suspensión preventiva de 30 días mientras se desarrollaba el sumario, que concluyó con su cesantía definitiva.
En paralelo, el gobierno provincial también aplicó el castigo de cesantía al exsargento primero Carlos María Cáceres, a quien se le comprobaron faltas al Reglamento del Régimen Disciplinario Policial. Cáceres había acumulado 102 días de arresto policial entre el 20 de mayo de 2024 y el 2 de abril de 2025, lo que motivó la expulsión de la fuerza.